Documento para el Taller de Organización.
Apuntes sobre nuestra historia
Los que militamos en la franja morada tenemos sobre nuestras espaldas la responsabilidad de pensar no solamente el presente, debemos proyectar hacia el porvenir una agrupación que continúe defendiendo a los estudiantes, con la capacidad de autocrítica necesaria sobre los caminos transitados para recuperar de nuestra historia aquello que nos hizo ser hoy la agrupación estudiantil que conduce el movimiento universitario en todo el país, con la mayoría de los centros de estudiantes y federaciones, desde el retorno de la democracia; observando objetivamente aquellos equívocos que se pueden haber cometido, precisamente para no repetirlos en el futuro. La franja morada emerge a la vida política en los años más convulsionados de nuestra historia reciente, con el golpe de estado de Onganía, los militantes de la universidad pública que defendía los principios de la Reforma Universitaria (que bajo el gobierno de facto, habían quedado suspendidos) comenzaron a nuclearse en el Movimiento Autentica Reforma Universitaria (M.A.R.U) con incidencia sobre todo en Capital Federal, y el Movimiento Universitario Reformista Autentico (M.U.R.A), con un amplio despliegue en Santa Fe (antecedente directo de nuestra organización), contaban entre sus filas con militantes provenientes del Comunismo, el anarquismo y el radicalismo. Existía a nivel nacional la Unión Nacional Reformista Franja Morada, que era una confederación de agrupaciones como las antes mencionadas que se identificaban con la gesta del 18. Había nacido en la Ciudad de Rosario los días 25 y 26 de agosto de 1967. El objeto perseguido era unificar criterios para recuperar los centros de estudiantes, las federaciones locales y la FUA que habían sido cooptadas por las agrupaciones de izquierda luego de la caída de Arturo Illia. El origen del nombre Franja Morada se remonta a los años 1918, en los tiempos de la gestación de la reforma universitaria, cuando los estudiantes cordobeses expulsaron de la Universidad al Clero y a la Aristocracia Academicistas que gobernaban de forma cerrada las casas de estudio. Entonces, un grupo de estudiantes hace flamear las estolas de color morado que usan los sacerdotes alrededor del cuello, como símbolo del Régimen derribado y a modo de identificación de aquellos que impulsaban la reforma. Fue recién Santiago Pampillon quien adopto el nombre Franja Morada para denominar a la agrupación que fundó en la década del 60. Pampillon cae asesinado de un balazo en la cabeza en septiembre de 1966 en la ciudad de Córdoba cuando coordinaba una manifestación estudiantil contra el gobierno de facto y se constituye en la primera víctima de la dictadura de Ongania. En su homenaje las agrupaciones reformistas de todo el País nucleadas en la Unión Nacional Reformista adoptan el nombre Franja Morada. En aquella Unión el radicalismo estaba representado en una ínfima minoría. En sus inicios la Franja Morada contaba con la Hegemonía del Anarquismo. Entre los días 3 y 5 de noviembre de 1968, se realiza un encuentro nacional de jóvenes radicales en la Provincia de Santa Fe, a las orillas de la Laguna Setúbal. De aquellas deliberaciones los militantes volvieron con dos objetivo claros, transformar a la Franja Morada en el brazo universitario de la UCR y la de conformar un lineamiento interno generacional con la intención de transformar al partido constituyendo así, la mítica Junta Coordinadora Nacional, produciendo un giro ideológico dentro del radicalismo. Si bien la franja nació como una agrupación de corte netamente marxista, encontró en las nuevas interpretaciones de aquella idolología propuestas por Antonio Gramsci (dirigente del Partido Comunista Italiano que reformo el pensamiento marxista) el nexo entre el partido popular de masas y la teoría marxista. La juventud estudiantil nucleada en la franja moraba respiraba los registros de la década del setenta pero con un registro propio. Este espacio estudiantil su obstinada adhesión a la democracia pese al marco de violencia impuesto por la dictadura. El referente reciente había sido Arturo Illia. Con él, el radicalismo tomo distancia del conservadurismo de Ricardo Balbín y volvió a vincularse con posiciones anti oligárquicas como el proyecto de grabar la renta normal y potencial de la tierra y el toque de nacionalismo yrigoyenista frente al problema petrolero, la deuda externa, la ley de medicamentos y la vuelta a la neutralidad en la crisis de Santo Domingo. Si en el pasado la semana trágica y la Patagonia Rebelde fueron manchas oscuras, la reforma del 18 le dio color al movimiento yrigoyenista y la franja heredo esos paradigmas en tanto que Illa tranco la relación con los sectores golpistas cuando se negó a intervenir las Universidades. La franja empezaba a instituir como bandera intransmisible la defensa de la democracia y la condena a toda injerencia militar en el quehacer de la vida política. Franja morada adopto un programa de liberación nacional de centro izquierda, rechazando la lucha armada que solían adoptar mayoritariamente los sectores del peronismo, el catolicismo, la izquierda y el nacionalismo. Enaltecer a la militancia como forma de vida y no de muerta y entender que se trata de “hacer alegremente cosas terriblemente serias”. La cultura del miedo no impidió que el compromiso asumido con la realidad política y nacional se mantenga mas fuerte que nunca. En un marco de violencia creciente y la aparición de organizaciones guerrilleras, Franja Morada y la Junta Coordinadora participaron activamente en los dos Rosariazos y el Cordobazo que deterioraron el poder de la dictadura. En 1972, por primera vez Franja Morada gano la FUA que a partir de entonces conducirá ininterrumpidamente hasta nuestros días. La franja soporto estoicamente la peronización de los sectores medios y del movimiento estudiantil en 1973, especialmente en la UBA así como la inserción de la izquierda revolucionaria en bastas capaz juveniles. No obstante la vigencia de un espacio social que identificaba a la UCR con la Universidad Pública, asi como la legitimación de Franja morada en el partido atreves de la JCN, fueron fundamentales que culmino años después en una estructura de poder considerable. En los 70 los militantes de la franja defendían a la democracia y a la paz como mecanismos para terminar con las desigualdades que el sistema capitalista impulsaba. La defensa de las instituciones será otro de los rasgos que caracterizara a nuestra organización desde sus inicios. En un clima partidario hostil para los jóvenes dentro del partido, decidieron volver a Setúbal para diagramar la estrategia que les permita poner fin al corset balbinista. Encontraron en la figura de Raúl Alfonsín el referente que consiga expresar sus consignas.Producido el golpe de estado del 76 que dio inicio al Proceso de Reorganización Nacional, que basado en el incremento de la persecución y la violencia como expresión característica, la franja morada mantuvo durante dicho periodo su militancia de base, denunciando al régimen, luchando por la recuperación de las instituciones de la República. Uno de los fundadores de la Junta Coordinadora Nacional, Sergio “el Ruso” Karakachoff fue secuestrado el 10 de septiembre del 76 y asesinado salvajemente poco tiempo después. En aquellos años la JCN fue una de las fuerzas que impulso el dialogo entre el resto de las juventudes políticas y los movimientos multipartidarios que reclamaban el retorno democrático. La campaña electoral de Raúl Alfonsín centro su discurso en una moderada postura socialdemócrata (consolidando la actualización doctrinaria de nuestro centenario partido) y una firme condena a la violencia política y a la violación de los derechos humanos, triunfando ampliamente en las elecciones internas por sobre el balbinismos y sorprendiendo al conjunto de los argentinos aquel 30 de octubre tras vencer al peronismo encabezado por Italo Luder con un 51% de los votos contra el 40% del justicialismo. La Junta Coordinadora Nacional jugó un papel determinante en aquel triunfo, movilizando masivamente a la juventud, especialmente universitaria, allí la franja volvió a demostrar su capacidad militante volviéndose ampliamente en la gran mayoría estudiantil por sobre el resto de las fuerzas. Encabezamos en aquellos años la transición democrática y el reclamo por la normalización de las universidades. La crisis del gobierno de Alfonsín, produjo en el 87 el primer gran quiebre de nuestra organización nacional, que sin embargo, no pondrá en peligro los cimientos de nuestra estructura orgánica nacional. En los 90, la franja se constituyo en la principal fuerza política que combatió al menemismo y a su proyecto que pretendía avasallar la Autonomía Universitaria y sepultar los postulados de la Reforma Universitaria. Combatimos desde el reclamo y con la presentación de propuestas alternativas, conduciendo multitudinarias marchas, denunciando la instauración del neoliberalismo como cultura oficial.
El centralismo democrático de la franja morada
El modelo de una organización responde a la ideología que la recorre. Nuestra base ideológica que nos conceptúa como agrupación progresista y reformista, a partir de concebir a la política como herramienta de transformación; a la democracia no sólo como defensa de la vida sino también como medio para dirimir conflictos a través del diálogo; a la vocación militante, para construir un país igualitario promoviendo el valor de la igualdad y condiciones de desarrollo para el conjunto de los ciudadanos; a la defensa de la Educación Pública y Gratuita en todos sus niveles, como derecho inalienable que debe garantizar el Estado al conjunto de la comunidad y como principal herramienta para obtener igualdad de oportunidades, y en el caso de la Universidad Argentina el sostenimiento de su condición de pública , trabajando por la autonomía de las casas de altos estudios, del cogobierno como mecanismo democrático de conducción de las universidades y el ingreso irrestricto; y a la coherencia ideológica como norma de conducta, concibiendo a la ética política como la manifestación práctica de nuestro discurso y la imposibilidad moral de transgredir nuestros valores; es lo que ha permitido que nuestra agrupación haya influido fuertemente en la política Argentina y particularmente en el movimiento estudiantil argentino, y visualizar nuestra permanencia en el tiempo. En la organización y en cuanto a la estructura de funcionamiento para garantizar el logro de los fines que el conjunto de la militancia discute y define, la Franja Morada tiene desde hace tiempo como paradigma el “centralismo democrático” (inspirado en el texto “el Partido” de Lenin, adaptado a las necesidades de la coyuntura histórica en la que nos encontramos), que tiene algunas características principales: la primera es la necesidad de generar las instancias necesarias de participación, discusión, dentro de la organización, puesto que de nada sirve ese sistema si no se respeta algo tan importante como la democracia interna de la misma. La segunda es un marcado protagonismo de los cuadros de conducción como actores centrales en la toma de decisiones de una organización de masas; que sería concentrar las ideas correctas, y sobre ésta base concentrar las acciones, el plan, la política. Esta forma de organización permite mirar los errores de frente, reconocerlos y corregirlos.
Hacia una aproximación de nuestras Fortalezas, Debilidades, Oportunidades y Amenazas
Llegamos a este Plenario Nacional, con el desafío de pensar los pasos dados hasta el momento para proyectarnos hacia el porvenir, con la certeza de realizar un análisis critico y exhaustivos de nuestra organización, para no repetir los errores del pasado y encontrar en la discusión política aquellos elementos que nos permitan fortalecernos como conductores del movimiento estudiantil y parte fundamental del armado de nuestra organización política a lo largo y ancho del país. Incorporamos en el presente documento una interesante herramienta que nos permita consolidarnos en cada uno de los frentes que debemos afrontar, tanto el interno como el externo, puesto que si no somos capaces de identificar aquello que limita nuestro accionar político, muy difícilmente podamos cumplir con los objetivos que tracemos. Profundicemos atreves una posible Matriz FODA nuestra actual situación, tomando como disparadores para la discusión la enumeración que realizamos a continuación…
Fortalezas:
· Conducimos desde el retorno de la democracia el movimiento estudiantil argentino a través de la FUA, al igual que varias federaciones regionales y somos la organización estudiantil que mas centros de estudiantes conduce en en las universidades públicas, además de nuestra presencia en los consejos directivos y superiores, demostrando en cada facultad, que existe en la franja morada una visión integral del sistema de educación superior.
· En los últimos años hemos experimentado en la mayoría de las regionales una recuperación muy importante en términos electorales, lo que además de afianzarnos de cara al Congreso de FUA que se avecina, demuestra que la organización se fortalece cada día mas con la incorporación de nuevas generaciones de estudiantes a nuestras filas.
· Contamos con una agrupación numerosa que nos permite continuar asumiendo nuevos desafíos sin descuidar los compromisos más inmediatos que en cada facultad tenemos cotidianamente.
· Construimos en estos 45 años de historia un proyecto político sustentado en una coherencia ideológica que se encuentra plasmada en cada una de nuestras acciones, re significando siempre los principios que nos dieron origen, sin olvidar que debemos librar nuevas batallas que se constituirá en aquellas banderas que levantemos en el futuro.
· Poseemos una vocación militante, que nos hace entender a la política como medio y como herramienta de cambio real, permitiéndonos anteponer las aspiraciones del conjunto por sobre las ambiciones personales.
· Luego de casi dos años de volver a consensuar espacios de conducción entre las distintas vertientes que conviven dentro de la organización, el proceso demuestra que hemos transitado el camino con éxito y que aunque falten muchas cosas por consolidar en términos de organización, nadie imagina un horizonte que no sea el de la unidad de la agrupación nacional, que pese a las diferencias naturales que existen , por sobre todas las cosas elige la racionalidad y la convivencia como única ruta posible a seguir.
Debilidades:
· La formación política es siempre una deuda pendiente de nuestra organización, puesto que ante los desafíos tan amplios que asumimos enfrentar, solemos relegar espacios de discusión que nos permitan abstraernos de “lo cotidiano” para calar hondo en las grandes discusiones teóricas que nos permitan realizar una análisis más profundo de la realidad que pretendemos cambiar.
· Falta de discusión de temas académicos con nuestros compañeros y de cara a las gestiones, desaprovechando muchas veces la representación que tenemos en los consejos directivos, puestos que no nos formamos lo suficiente para posicionarnos ante temas tales como los regímenes de enseñanza, reforma de planes de estudio, actualización de los mismos, coordinación de políticas entre el consejo directivo y superior, comprometer al resto de los integrantes de la república universitaria en los planteos sobre una nueva ley de educación superior, dejando de lado muchas veces el rol protagónico que un militante de la franja debe tener en los órganos de cogobierno de la universidad reformista. Hoy, debemos demostrar con proyectos académicos aquellas conquistas que plasmen nuevos derechos estudiantiles. Habiendo tomado nota de esto, desde la conducción nacional tomamos la decisión política de recuperar los encuentros de consejeros como herramientas validas para comenzar a superar esta falencia, aunque de todas maneras debemos ser conscientes de que aun es mucho lo que nos queda por hacer en esta materia.
La relación con el partido al que pertenecemos orgánicamente, no fue nunca una de nuestras fortalezas, pero en los últimos años el destrato, la marginación y la indiferencia a la que nos tienen acostumbrados la mayoría de los dirigentes partidarios, se ha acentuado en gran forma y sobre todo en el ámbito de la conducción nacional. Aun cuando no tenemos el mayor grado de responsabilidad en esta circunstancia, debemos articular estrategias que nos hagan visibles ante quienes pareciera no nos quieren ver, e inexplicablemente eligen atacar por acción u omisión a una de las organizaciones mas dinámicas de este partido como es la Franja Morada
Oportunidades:
· Nos encontramos en un auspicioso camino de renovación de autoridades de la Federación Universitaria Argentina, que le permitirá a la franja morada demostrarle al conjunto de los estudiantes y la comunidad en general, que seguimos siendo la agrupación universitaria que conduce los destinos de la central gremial juvenil más importante de nuestro país, debemos apropiarnos (como lo vinimos haciendo hasta el momento )de cada una de las actividades que se realicen y acompañar dicho proceso con ideas y militancia.
Amenazas :
· Los vicios de la militancia hieren y desangran a la franja morada, entendemos por vicios, aquellas practicas que se llevan a cabo en detrimento de la organización, practicas que se asientan en la falta de formación política, en la subjetividad, en la anteposición de intereses personales o de grupos cerrados por sobre el objetivo común. Estos vicios suelen poner en crisis a nuestra organización haciendo peligrar la construcción que llevamos adelante. No poder diferenciar la confianza personal de la política, es también demasiado peligros para nuestra organización, puesto que no se tornan objetivas las discusiones, pasando a entender a la política como practica entre amigos. La diferencia entre lo personal y lo político tiene que establecerse de manera clara para evitar equívocos.
Conclusión:
El presente documento no es más que un disparador para la discusión, pretendemos que en el desarrollo de la organización cada uno de nosotros pueda incorporar temas para el debate que no se encuentren planteados, puesto que sumar elementos y compartirlos con el resto es también un ejercicio que debemos realizar. De los frutos que obtengamos en este encuentro elaboraremos las estrategias que nos permitirán arribar a la concreción de nuestras metas. Debemos tomar las riendas de la reconstrucción de nuestro centenario partido, dotar de aires renovados, de cuadros comprometidos, consolidar la organización para que cuando cada uno de nosotros no nos encontremos militando en la franja estudiantil, esta siga defendiendo los principios que nos dieron origen. Tenemos que transmitir y contagiar esa actitud militante en cada ámbito de nuestra vida, porque los grandes problemas de la república necesitan de hombres y mujeres formados y comprometidos.
“No son buenos tiempos para los militantes políticos, nunca lo son, pero nuestra historia nos exige que sigamos juntos, marchando hacia el porvenir, con la frente en alto, sin transigir con aquello que no sea digno de nosotros”.
Mesa Nacional de Franja Morada
Buenos Aires
Febrero de 2010
06 marzo 2010
10 junio 2009
Documento para el debate: REFORMA CURRICULAR
Documento para el debate: REFORMA CURRICULAR
En los últimos años muchas Universidades han atravesado procesos de Reformas Curriculares que respondían a necesidades diversas: requerimientos de actualización de contenidos, requisitos ministeriales, incorporación de los avances científicos y/o tecnológicos, solo por citar algunos ejemplos. Estos procesos de discusión que se dan en los órganos de cogobierno de las diferentes unidades académicas han encontrado a nuestra organización con una carencia de discurso unificado a nivel nacional producto de la falta de discusión interna con respecto a estas temáticas. Suele ocurrir a menudo que el solo hecho de instalar el debate sobre la necesidad de reformas curriculares hace que se genere un malestar en las diferentes unidades académicas.
¿Por qué son necesarias las reformas? Los estudiantes debemos exigir la excelencia académica. La importancia de nuestra formación y la calidad de la misma hacen necesario dar el debate en cada una de las facultades para garantizar planes de estudios acordes a las necesidades de los tiempos que corren.
Entendemos que aquí no discutiremos los pormenores del contenido académico sobre los cuales se debaten en estos procesos. Es una tarea que recaerá en los militantes de cada carrera realizar un análisis de los contenidos que deben garantizarse en una reforma curricular teniendo en cuenta las particularidades que cada una, para lo cual, un proceso de discusión llevado adelante por un grupo de debate conformado por miembros del claustros estudiantil, docente y graduado es la mejor herramienta para atender reclamos y necesidades particularizadas que ayudan a establecer consensos más generales, ya que el proceso de discusión, se daría así, de manera abierta y plural.
Es importante para la organización garantizar la participación de los estudiantes en los espacios de debate en estos procesos. Nunca faltan en nuestras universidades sectores conservadores que levantan las banderas de la restricción a la participación estudiantil. Hay que enfrentar con madurez política el tema. Solicitar una entrevista del Presidente de Centro y/o de los consejeros directivos ante las autoridades de la facultad con una propuesta concreta, seria, que manifieste que entendemos a este debate como crucial es una forma de generar el escenario para la apertura del diálogo.
Es el objetivo de esta comisión iniciar el intercambio de ideas y arribar a puntos de consensos sobre los principios ideológicos que debemos tener presente a la hora de plantear los posicionamientos de la Franja Morada en cada una de las facultades.
Cuando iniciamos esta discusión debemos ser concientes de que implica llevarla a cabo. Por un lado diseñar los lineamientos esenciales de los contenidos académicos que se desarrollaran en el transcurso de la carrera y por el otro diseñar el perfil de los futuros graduados de la Universidad Pública.
Debe ser prioritario para la organización garantizar planes de estudios a la altura de las circunstancias y necesidades de nuestro país. El objetivo de la Universidad Pública tiene que ser generar profesionales capaces de diseñar un modelo de país transformador, que sepan interpretar las necesidades del medio en el que están inmersos y con visión crítica: que niegue los conocimientos dogmáticos y tradicionales y se anime a reclamar innovaciones y/o a generarlas.
La visión social debe estar presente en todos los planes de estudios, aun en la redacción de las finalidades que persigue cada carrera.
No nos sirven profesionales que luego de graduarse en la Universidad Pública se destacan solo en las grandes multinacionales o se vayan al exterior por grandes ofertas salariales. Necesitamos graduados que realicen aportes trascendentales para encontrar soluciones a los problemas de nuestra sociedad y que se comprometan a llevarlas a cabo, porque solo de esa manera encontraremos el destinatario real de la universidad: la sociedad que la sustenta.
Es con el aporte de esa sociedad que nos formamos y eso debe implicar un compromiso con la misma y una forma de retribución por haber hecho posible nuestra formación.
Entendemos y conocemos cuales son las herramientas para insertarse en el mercado laboral y consideramos propicia su incorporación pero rechazamos el conocimiento que solo nos prepara para eso. Un miembro de la comunidad de la Universidad Pública incapaz de hacerle frente a los intentos de mercantilizar el conocimiento es casi un sin sentido. Las necesidades del mercado varían de un tiempo a otro y seguramente es necesaria su adaptación constante, pero las necesidades de las sociedades de nuestro país y Latinoamérica siguen siendo las mismas hace décadas. Los problemas de educación, salud, pobreza, exclusión y la falta de políticas de estado destinadas a paliar esta condición hacen necesario que formemos a profesionales insertos en el medio que los rodea para conocerlo, comprenderlo y cambiarlo. La extensión universitaria es esencial en esta tarea.
Los avances científicos y tecnológicos también deben ser plasmados en estos planes de estudios. El conocimiento avanza y, a partir de una visión crítica como fundamental parámetro para indagar con la curiosidad necesaria que nos lleve a tener más dudas que certezas, aportaremos a la concreción de una Universidad de Vanguardia acorde a los tiempos que corren y todo intento por socavar tradiciones sin fundamentos y poner en dudas los dogmas serán nuestra herramienta para lograrlo.
La Universidad Pública es nuestro ámbito, los principios reformistas nuestro parámetro. Garantizar planes de estudio acordes a nuestra realidad para cambiarla es nuestra herramienta para que un nuevo proyecto transformador se plasme en la Argentina. Depende de nosotros. Podemos hacerlo.
Mesa Nacional de Franja Morada - Corrientes - Junio de 2009
En los últimos años muchas Universidades han atravesado procesos de Reformas Curriculares que respondían a necesidades diversas: requerimientos de actualización de contenidos, requisitos ministeriales, incorporación de los avances científicos y/o tecnológicos, solo por citar algunos ejemplos. Estos procesos de discusión que se dan en los órganos de cogobierno de las diferentes unidades académicas han encontrado a nuestra organización con una carencia de discurso unificado a nivel nacional producto de la falta de discusión interna con respecto a estas temáticas. Suele ocurrir a menudo que el solo hecho de instalar el debate sobre la necesidad de reformas curriculares hace que se genere un malestar en las diferentes unidades académicas.
¿Por qué son necesarias las reformas? Los estudiantes debemos exigir la excelencia académica. La importancia de nuestra formación y la calidad de la misma hacen necesario dar el debate en cada una de las facultades para garantizar planes de estudios acordes a las necesidades de los tiempos que corren.
Entendemos que aquí no discutiremos los pormenores del contenido académico sobre los cuales se debaten en estos procesos. Es una tarea que recaerá en los militantes de cada carrera realizar un análisis de los contenidos que deben garantizarse en una reforma curricular teniendo en cuenta las particularidades que cada una, para lo cual, un proceso de discusión llevado adelante por un grupo de debate conformado por miembros del claustros estudiantil, docente y graduado es la mejor herramienta para atender reclamos y necesidades particularizadas que ayudan a establecer consensos más generales, ya que el proceso de discusión, se daría así, de manera abierta y plural.
Es importante para la organización garantizar la participación de los estudiantes en los espacios de debate en estos procesos. Nunca faltan en nuestras universidades sectores conservadores que levantan las banderas de la restricción a la participación estudiantil. Hay que enfrentar con madurez política el tema. Solicitar una entrevista del Presidente de Centro y/o de los consejeros directivos ante las autoridades de la facultad con una propuesta concreta, seria, que manifieste que entendemos a este debate como crucial es una forma de generar el escenario para la apertura del diálogo.
Es el objetivo de esta comisión iniciar el intercambio de ideas y arribar a puntos de consensos sobre los principios ideológicos que debemos tener presente a la hora de plantear los posicionamientos de la Franja Morada en cada una de las facultades.
Cuando iniciamos esta discusión debemos ser concientes de que implica llevarla a cabo. Por un lado diseñar los lineamientos esenciales de los contenidos académicos que se desarrollaran en el transcurso de la carrera y por el otro diseñar el perfil de los futuros graduados de la Universidad Pública.
Debe ser prioritario para la organización garantizar planes de estudios a la altura de las circunstancias y necesidades de nuestro país. El objetivo de la Universidad Pública tiene que ser generar profesionales capaces de diseñar un modelo de país transformador, que sepan interpretar las necesidades del medio en el que están inmersos y con visión crítica: que niegue los conocimientos dogmáticos y tradicionales y se anime a reclamar innovaciones y/o a generarlas.
La visión social debe estar presente en todos los planes de estudios, aun en la redacción de las finalidades que persigue cada carrera.
No nos sirven profesionales que luego de graduarse en la Universidad Pública se destacan solo en las grandes multinacionales o se vayan al exterior por grandes ofertas salariales. Necesitamos graduados que realicen aportes trascendentales para encontrar soluciones a los problemas de nuestra sociedad y que se comprometan a llevarlas a cabo, porque solo de esa manera encontraremos el destinatario real de la universidad: la sociedad que la sustenta.
Es con el aporte de esa sociedad que nos formamos y eso debe implicar un compromiso con la misma y una forma de retribución por haber hecho posible nuestra formación.
Entendemos y conocemos cuales son las herramientas para insertarse en el mercado laboral y consideramos propicia su incorporación pero rechazamos el conocimiento que solo nos prepara para eso. Un miembro de la comunidad de la Universidad Pública incapaz de hacerle frente a los intentos de mercantilizar el conocimiento es casi un sin sentido. Las necesidades del mercado varían de un tiempo a otro y seguramente es necesaria su adaptación constante, pero las necesidades de las sociedades de nuestro país y Latinoamérica siguen siendo las mismas hace décadas. Los problemas de educación, salud, pobreza, exclusión y la falta de políticas de estado destinadas a paliar esta condición hacen necesario que formemos a profesionales insertos en el medio que los rodea para conocerlo, comprenderlo y cambiarlo. La extensión universitaria es esencial en esta tarea.
Los avances científicos y tecnológicos también deben ser plasmados en estos planes de estudios. El conocimiento avanza y, a partir de una visión crítica como fundamental parámetro para indagar con la curiosidad necesaria que nos lleve a tener más dudas que certezas, aportaremos a la concreción de una Universidad de Vanguardia acorde a los tiempos que corren y todo intento por socavar tradiciones sin fundamentos y poner en dudas los dogmas serán nuestra herramienta para lograrlo.
La Universidad Pública es nuestro ámbito, los principios reformistas nuestro parámetro. Garantizar planes de estudio acordes a nuestra realidad para cambiarla es nuestra herramienta para que un nuevo proyecto transformador se plasme en la Argentina. Depende de nosotros. Podemos hacerlo.
Mesa Nacional de Franja Morada - Corrientes - Junio de 2009
Material para el taller " Hacia una nueva ley de Educacion Superior"
Atraves de estos links, se puede bajar en tres partes, El dossier de la Autoria de la Profesora Maria Catalina Nosiglia. El mismo sin dudas es un excelente aporte a nuetras discusiones y estudio de esta cuestion.
Fuente de donde se obtuvo el Material: http://politicaeducacionaluba.awardspace.com
http://www.franjamorada.org.ar/archivos/Dossier_-_Tratamiento_de_la_Ley_Educacion_Superior_parte_1.pdf
http://www.franjamorada.org.ar/archivos/Dossier_-_Tratamiento_de_la_Ley_Educacion_Superior_parte_2.pdf
http://www.franjamorada.org.ar/archivos/Dossier_-_Tratamiento_de_la_Ley_Educacion_Superior_parte_3.pdf
Fuente de donde se obtuvo el Material: http://politicaeducacionaluba.awardspace.com
http://www.franjamorada.org.ar/archivos/Dossier_-_Tratamiento_de_la_Ley_Educacion_Superior_parte_1.pdf
http://www.franjamorada.org.ar/archivos/Dossier_-_Tratamiento_de_la_Ley_Educacion_Superior_parte_2.pdf
http://www.franjamorada.org.ar/archivos/Dossier_-_Tratamiento_de_la_Ley_Educacion_Superior_parte_3.pdf
09 junio 2009
Documento para el trabajo en el Taller "Ingreso y Permanencia " del Encuentro Nacional de Consejeros
Incluir para democratizar, articular para integrar, acompañar para permanecer
Una visión Latinoamericana
Terminando la década de los 90 la Comisión Internacional sobre Educación, Equidad y Competitividad Económica en ALyC creada por la Corporación de Investigaciones para el Desarrollo (CINDE, 1995) tuvo el propósito de promover la calidad y desarrollo de la educación para mejorar la situación de desigualdad, pobreza, exclusión y la capacidad “competitiva” de la región.
El primer informe de situación y tendencias en la educación bajo el signo “El futuro está en juego” (PREAL, 1998) destacaba deficiencias serias en los sistemas educativos relacionados con la desigualdad, exclusión, pertinencia y calidad de la educación que incidían directamente en la competitividad de los países de la región latinoamericana. Entre los hallazgos del estudio que divulga el informe, se puede señalar que la desigualdad educativa se asociaba con: la poca calidad de la enseñanza vinculada a bajos niveles de aprendizaje y aprovechamiento de los estudiantes; la falta de criterios y estándares compartidos en relación con el rendimiento de los estudiantes; la insuficiencia de inversión de recursos públicos en la educación primaria y secundaria y la falta de instancias para dar seguimiento y la rendición de cuentas de los resultados educativos. Estas tendencias de pertinencia, baja calidad y efectividad en la educación (UNESCO, 1995) representan obstáculos que se le presentan a las sociedades para hacer la transición hacia el paradigma del aprendizaje permanente de una educación para todos a lo largo de la vida de los sistemas educativos de los países y para la construcción de sociedades del conocimiento (UNESCO, 2005).
Durante las últimas décadas el número de personas que acceden a la educación superior se ha incrementado en todos los países de la región. La matrícula del sector privado ha aumentado más que la de las instituciones públicas elevando la tasa de participación en el sector terciario a 19% (todavía menos de la mitad de la de los países desarrollados). Esta expansión se caracteriza por una distribución desigual de las oportunidades de acceso y participación. Por otro lado, no existe una relación lineal entre el nivel de desarrollo de los países y el nivel de expansión de la oferta de la educación superior (ingreso per cápita y tasa de crecimiento de las Inst. de Ed. Sup.) por lo cual el crecimiento se asocia con el crecimiento sostenido de los egresados de la educación secundaria, lo cual ha promovido una masificación de oferta orientada a satisfacer el incremento en demanda y mayor diversidad de educación superior, en particular por el sector privado. Finalmente, el aumento en la demanda responde al mayor valor que ha adquirido la educación superior en el mundo del trabajo técnico-profesional por la gran demanda de los empleadores por nuevos conocimientos y competencias relacionados con los requisitos de calificación y desempeño en el mundo del trabajo de la nueva economía que se caracteriza por la innovación, el uso intensivo del conocimiento y de las tecnologías.
Al considerar la desigualdad, el papel de la educación superior en estos tiempos es el de contribuir con el desarrollo de la sociedad del conocimiento y de las competencias y servicios que se necesitan de acuerdo con el contexto de cada época. La creación de conocimiento y su utilización en la producción de bienes y servicios; en la formación para el trabajo, la prestación de servicios, la participación ciudadana y en el liderazgo político han caracterizado el papel que juega la educación superior de nuestros tiempos.
Se propone proyectar la transformación de la educación superior a una nueva etapa, no desde los límites de la reforma existente, sino desde la ruptura que trae un nuevo paradigma del aprendizaje y gestión del conocimiento a lo largo de la vida, con responsabilidad social para construir sociedades de conocimiento inclusivas y un desarrollo sustentable. En el escenario alternativo, se comienza con la transición desde la “demanda de mercado por más educación superior” propia del escenario tendencial hacia la capacidad de crear una “oferta enfocada en las necesidades de conocimiento” de todos los sectores de la sociedad. Se parte de la premisa de que el futuro es un proceso que se puede influenciar y construir desde el presente de tal manera que el futuro no sea inexorable.
En el Horizonte 2021 la población de estudiantes de edad correspondiente a los estudios del nivel superior y grupos de edad adulta se incrementará notablemente. De acuerdo con las proyecciones demográficas para la región, se estima que la población en la región llegará alrededor de 600 millones de personas y el número de estudiantes en las Instituciones de Educación Superior a 20 millones (CEPAL, 2006). El gran desafío para la educación superior será, el cómo atender en forma adecuada el aumento en la demanda social por educación superior de acuerdo con las necesidades de conocimiento y servicios de la sociedad, garantizando a la vez, la inclusión, equidad e igualdad de condiciones en las oportunidades de estudio y superando la tendencia de repitencia y abandono de los estudios, muchas veces, por condiciones socioeconómicas.
La realidad del Sistema de Educación Superior Argentino: diagnóstico y propuestas para el debate
Es importante poder analizar, al menos en números, cómo la demanda por estudios superiores, por parte de los estudiantes secundarios, no se traduce en los indicadores de los primeros años en la universidad.
Así en promedio 8 de cada 10 estudiantes secundarios aspiran a continuar los estudios superiores pero solo 4 de ellos acceden y 2 continúan luego del primer año, así a la creciente intención de continuar estudios universitarios se le contrapone uno de los principales problemas que enfrentan hoy las universidades: “la deserción”. Los datos muestran que en el los últimos 5 años la retención cayó mas de un 20% en promedio en todo el país, siendo del 63.7% en 2004 y de solo el 39.10 en 2007. En consecuencia, podríamos decir que se desconoce el destino de casi un 60% de los alumnos inscriptos a las Universidad Públicas Argentinas.
Es decir que frente a esta fuerte expectativa que crea la universidad para la mayoría de los adolescentes, cabe a la misma una responsabilidad central en torno a la problemática de la deserción. Esta debe ser atendida ya que su desencadenante en frustración exacerba aún más las condiciones de postergación y marginalidad. Asegurar el ingreso a todos aquellos que posean capacidades actuales y/o potenciales para abordar los estudios superiores, atendiendo a las disparidades cognitivas en los puntos de partidas, significa afianzar los principios democratizadores e igualitarios, que tal vez solo hoy la educación puede brindar.
Plantear un sistema educativo que garantice la igualdad de oportunidades, que sea inclusivo y de excelencia, en las actuales condiciones económicas y educativas, significa un desafío mas que importante.
Distinguimos entonces, como problemática general de la Universidad - y como producto del acceso de masas - la heterogeneidad de los alumnos que recibe. No obstante, en nuestras universidades esta característica está más directamente vinculada a las diferencias socio-cognitivas ligadas a las prácticas de los alumnos en los trayectos de escolaridad previos.
En este sentido y tomando la idea de Ribeiro, la pérdida de la calidad académica estaría más vinculada con el acceso de alumnos con diferentes niveles de formación, de conocimientos y habilidades a una institución que mantiene similares patrones de funcionamiento que los de la universidad elitista, caracterizada por un alumnado más homogéneo. O también como sostiene Gregorio Weinberg, “la pérdida de calidad -relacionada con procesos de masificación- no tiene lugar por una derivación fatalista, sino porque no se adoptan las medidas para responder adecuada y eficientemente a los nuevos requerimientos”(Weinberg, 1974).
El debate acerca del ingreso a la Universidad, muchas veces es reducido a dos posiciones antagónicas definidas entre la selectividad para el mejoramiento (ingreso restringido) y la apertura para la democratización (ingreso directo) suponiendo relaciones directas entre la cantidad y la calidad, excelencia y equidad.
Desde un extremo, se argumenta que la “conveniencia” de utilizar mecanismos selectivos al ingreso está dada por la gran cantidad de estudiantes que acceden a la Universidad provocando una disminución en la calidad de los saberes. Y desde el otro, se sostiene que la “necesidad” del ingreso directo estaría relacionado con la democratización de la Universidad, aplicando principios de igualdad de oportunidades. Sin embargo, ambas posiciones planteadas en términos absolutos son igualmente insuficientes, ya que, aún cuando parecen contradecirse, se apoyan en criterios meritocráticos que suponen que los alumnos son los únicos responsables en el proceso de adquisición de los saberes universitarios.
Si bien es cierto que la restricción del ingreso está asociada a prácticas de selectividad social constituyendo un modo de garantizar la exclusividad educativa para determinados sectores, no puede ignorarse que la misma puede adoptar distintas formas y aún enmascararse detrás de posiciones “democratistas”.
En el otro extremo, no es menos cierto que el ingreso directo no necesariamente supone una mayor democratización de la educación, ya que la igualdad de oportunidades al acceso a los estudios superiores entraña puntos de partida desiguales y por lo tanto desiguales posibilidades de “éxito”. En los niveles previos se conjugan diferentes mecanismos que facilitan o dificultan los procesos de apropiación de conocimiento (económica, geográfica, cultural, social, etc.) determinando heterogeneidades en la población estudiantil y por lo tanto puntos de partida desiguales en el acceso a la educación superior. El nivel socio económico determina la formación que recibieron, así acorde al colegio que asiste los rendimientos disciplinares varían considerablemente. Estos factores socioculturales operan de condicionantes pero creemos que no son determinantes en la medida que se implementen estrategias diferentes en y por la diversidad.
Una tercera postura que permitiría salir de esta contradicción sería la de sostener una concepción más amplia de la igualdad de oportunidades la cual supondría la obligación de la propia Institución Educativa (Universidad) de brindar igualdad de posibilidades a los ingresantes en la adquisición de los saberes y competencias universitarias. Lo cual implica asumir responsablemente la concreción de políticas de acción positiva.
La tensión supuesta entre “cantidad” y “calidad” se diluye a partir de lo expuesto, y toma su lugar, como problema, el del reconocimiento de la “heterogeneidad” en la población que accede a la Universidad y el de su tratamiento institucional.
La “heterogeneidad” (cognitiva, social, cultural, etc) no es en sí misma problemática; implica el reconocimiento (hasta ahora no explicitado) de formaciones diversas anteriores a la entrada en la educación superior. A pesar de esa diversidad hay un común denominador que se ha acentuado en los últimos años: la distancia entre los requerimientos disciplinares universitarios (contenidos, competencias y hábitos de estudios) y los saberes adquiridos en el nivel anterior. Implícitamente este dato es abordado desde la Universidad como una carencia a superar mediante diferentes mecanismos de homogeneización, sin aceptar revisar las propuestas educativas del primer año a la luz de este nuevo escenario socio-educativo.
Por lo cual frente a este diagnóstico, podemos tomar tres estrategias: uno, implementar exámenes de ingreso, y que ingresen los mejores, dos, establecer sistemas de ingreso directos, todos ingresan y los que abandonan son responsabilidad exclusiva de cada estudiante por su fracaso, o bien implementar políticas que frente al diagnóstico de fuertes heterogeneidades existentes atiendan con políticas centralizadas, con el fin de incorporar los conocimientos necesarios para que los procesos no sean traumáticos y redunden en mejores índices de retención y por lo tanto en mayores tasas de graduación.
En esta última postura podemos afirmarnos, desde lo ideológico y lo programático, para proyectar estándares comunes a todas las universidades que nuestra organización proponga e implemente: diseñar programas de ingreso que, reconociendo las heterogeneidades en los puntos de partida y la necesidad de procesos de articulación de niveles como prerrequisito para la democratización del ingreso con calidad, se conviertan en niveladores e igualadores, permitiendo equiparar las diferencias de formación previa.
Los estatutos de las universidades públicas nacionales deben establecer en forma clara y contundente que se debe “asegurar el ingreso directo a la enseñanza universitaria atendiendo a las heterogeneidades preexistentes”, para borrar todo fantasma o duda sobre la idea que se tiene sobre el ingreso a las universidades y su diferencia con los sistemas de ingreso, tanto eliminatorios o nivelatorios.
Reafirmamos por ello los principios reformistas pero contextualizados a los desafíos actuales, considerar que la gratuidad y el ingreso directo son instrumentos democratizadores por excelencia no es erróneo, siempre que se disponga de estrategias diferenciadas para la apropiación del conocimiento en y por la diversidad.
Por ello, es que el Ingreso no debe ser considerado como un momento único sino como una secuencia de políticas y acciones concatenadas entre sí, en las que existen tres momentos identificables y sobre los cuáles es necesario diseñar las estrategias a implementar:
Momento 1. “Incluir para democratizar”
Las acciones con el último año del nivel secundario cobra relevancia en tanto constituyen momentos de decisión respecto a proyectos de vida. Muchos jóvenes egresados de la educación media provenientes de contextos socioculturales adversos, no visualizan la educación superior como un universo posible y por otro lado, para un porcentaje elevado de estos alumnos, la aprobación de los Cursos de Ingreso del nivel superior suele constituirse en un verdadero desafío. El trabajo con estudiantes y docentes resulta trascendente, a los efectos de poner en valor la continuidad de los estudios superiores, y procurar la reflexión crítica acerca del papel que el conocimiento científico desempeña con respecto al progreso de la humanidad y las posibilidades que trae aparejada la continuidad de los estudios superiores. Considerar a la educación superior como un universo posible permite ampliar las perspectivas profesionales futuras y promueve transformaciones valiosas en vistas a lograr la igualdad de oportunidades
En este sentido se proponen los siguientes objetivos
a.- Respecto a los alumnos
- Contribuir a superar las desigualdades en el acceso a la educación superior a través del desarrollo de orientaciones educativas y de apoyo curricular específico en las disciplinas previstas para el Ingreso a los ES, llevadas a cabo por los alumnos universitarios avanzados y destinadas a los alumnos de la escuela media/polimodal que aspiran a acceder a los ES.
- Promover la conformación de espacios de trabajo con alumnos de ambos niveles que se constituya en oportunidad de aprendizaje compartido.
- Favorecer la formación de profesionales comprometidos con la sociedad en la que se insertan en tanto, a través de sus actividades, responden a necesidades y demandas concretas de su comunidad.
- Contribuir a elevar la calidad educativa de los estudiantes universitarios mediante el desarrollo de una metodología de enseñanza y aprendizaje que permita la construcción de conocimientos a través de una práctica solidaria.
- Promover la continuidad de los estudios superiores en los alumnos de la escuela secundaria mediante la implementación de acciones referidas a la reflexión acerca del conocimiento y de la vida universitaria.
- Colaborar en la toma de decisiones respecto a la continuidad de los estudios superiores de los alumnos de la escuela secundaria mediante la difusión de la propuesta académica en materia de educación superior, visitas guiadas a las instituciones, asistencia a clases de primer año, charlas , cines debates, encuentro con responsables académicos.
b.- Respecto de los docentes:
- Propiciar espacios de reflexión y posterior acción sobre las propias prácticas docentes en relación con los modelos didácticos-pedagógicos y los contenidos necesarios para un proceso de transición de niveles menos traumático, a los efectos de impactar al interior de las instituciones secundarias y en los primeros años de los estudios superiores.
c. - Respecto de los contenidos y modelos pedagógicos:
- Diseñar propuestas temáticas, generales y disciplinares, que contemplen desde las necesidades planteadas por las exigencias curriculares de las carreras de la Universidad, y los contenidos requeridos para la conclusión de la escuela secundaria que repercuta en doble sentido, hacia mejores índices de graduación en el nivel secundario y mejores rendimientos en el ingreso a la Universidad.
- Propiciar un rol protagónico de la Universidad en la producción de propuestas, investigaciones e informes cualitativos orientadores de políticas generales destinadas a la transformación del sistema educativo.
Momento 2. “Articular para integrar”
Con el fin de suplir las disparidades de conocimientos y aptitudes, se pueden pensar Cursos Comunes para los ingresantes de todas las carreras con el propósito fundamental de posibilitar que los alumnos ingresantes posean una instancia de ambientación a la vida universitaria y accedan adecuadamente a un nuevo contexto de estudio, responsabilidades y actitudes, tendientes a propiciar un análisis reflexivo acerca de la Universidad y adquirir una visión Universal de las ciencias y las interrelaciones entre las diversas disciplinas científicas.
Estos cursos de formación general y transversal a todas las disciplinas debe buscar:
- Preparar a los alumnos en contenidos generales y en aquellos propios de los campos disciplinares específicos de las distintas carreras, desde una perspectiva orientada al tratamiento de contenidos considerados necesarios para el desarrollo de las carreras universitarias.
- Propiciar hábitos de estudio y disposiciones para el pensar que apunten a la autogestión.
- Ambientar a los alumnos a un nuevo modelo pedagógico institucional, lo que implica reconocer y trabajar en una propuesta a esos efectos en una diferente forma de abordaje epistemológico de los campos disciplinares; una actitud crítica y un reconocimiento de la provisoriedad de los conocimientos; una rutina de tareas diarias (cursado- dedicación al estudio- inscripciones a las materias; inscripciones a los cursos- búsqueda de información, trámites administrativos, etc) que requieren su planificación y su abordaje desde una actitud autónoma.
Además se pueden pensar cursos disciplinares específicos de materias afines a las diferentes carreras que recuperen contenidos indispensables para un mejor desempeño de los alumnos en las materias troncales de la carrera. Los contenidos de éstos últimos deben posibilitar a la gran heterogeneidad de ingresantes la posibilidad de incorporar las herramientas y nociones básicas para un adecuado desempeño en las materias curriculares iniciales de su carrera.
Los Sistemas de Inscripción Centralizados, la atención integral al ingresante y una muestra única y dinámica de las carreras, apoyado además con acciones de comunicación mediática de la oferta académica, como así también focalizando en escuelas, municipios y ferias dirigidas a estudiantes secundarios, se han convertido en mecanismos efectivos en cuanto a la orientación y final toma de decisión de los estudiantes.
Momento 3. “Acompañar para permanecer y egresar”
Bajo el análisis de que no son suficientes las políticas de mejoramiento en la instancia del ingreso para lograr mayor retención de los alumnos, se deben implementar políticas tendientes a evitar el desgranamiento en las etapas posteriores al ingreso.
Para esto último se pueden pensar algunas que se han ido implementando en diversas universidades, tanto argentinas como del exterior, cuyos resultados son altamente satisfactorios:
Para ello es fundamental:
- La generación de instancias remediales/tutoriales para aquellos alumnos que no han tenido un buen rendimiento en el ingreso, que aborden con responsabilidad las falencias producto de la diversidad en los modos de acceso al conocimiento previo a la Universidad y de los diferentes tiempos de aprendizaje. Se debe favorecer la toma de conciencia reflexiva por parte de los ingresantes sobre las propias dificultades a los efectos de propiciar procesos de búsqueda y comprensión de los saberes requeridos.
- El desarrollo de políticas de estructuración de la currícula en base a ciclos, tendiente a otorgar certificaciones que acrediten el cumplimiento de los primeros ciclos de la carrera de grado, con el objetivo de facilitar el reconocimiento de un recorrido curricular en familias de carreras y dar al alumno que, por determinadas circunstancias, se vea obligado a suspender sus estudios, la posibilidad de retomarlos en la misma o en otra unidad académica afín. Esta certificación también posibilita la movilidad de estudiantes entre distintas Universidades y el acceso a una mayor y más diversificada oferta de formación general y un reconocimiento de formación básica para quienes optan por no continuar o suspender la carrera e incorporarse al mercado de trabajo.
- La creación y/o fortalecimiento de Programas de Apoyo a los Ciclos Iniciales de las Carreras de Grado con el objetivo de priorizar la asignación de docentes/tutores y optimizar los recursos en infraestructura existente en aulas, laboratorios y bibliotecas, indispensables para asegurar la calidad de la enseñanza en las carreras de grado.
- La implementación de programas tendientes a la formación inicial de estudiantes avanzados en docencia universitaria a través de tutorías para el Apoyo al ingreso y permanencia en los ciclos iniciales; así como incrementar los cargos de ayudantes alumnos. La incorporación de estudiantes, a través de tutorías en el momento del ingreso y becas de iniciación docente en los primeros años de las carreras resulta una interesante experiencia en varios sentidos: facilita la incorporación a la vida universitaria por el traslado de experiencia de pares alumnos avanzados, constituye una muy interesante experiencia de iniciación en el ejercicio de la docencia y por el otro resulta un eficaz instrumento de apoyo-acompañamiento disciplinar para los alumnos que no tengan un buen rendimiento en los Cursos de Articulación y/o en las primeras materias.
- El análisis de los regímenes de correlatividades de modo de determinar las congruencias o no entre los contenidos de las diferentes asignaturas, que en general tienden a presentar grados considerables de rigidez.
- El diseño de estrategias didácticas- pedagógicas tendientes a abordar un estudiantado heterogéneo y con tiempos de aprendizaje diferentes
- La mayor asignación de recursos docentes para las asignaturas del primer año a los efectos de focalizar la atención en la problemática del primer año de acuerdo a la cantidad de alumnos que se debe atender y al tipo de tratamiento que se debe otorgar a la enseñanza de una masa estudiantil heterogénea.
- La profundización de políticas de Bienestar Estudiantil (becas de ayuda económica, residencias estudiantiles, subsidios, comedores, cobertura en salud, etc.);
-La creación de instancias de asistencia pedagógica como asimismo la orientación y seguimiento educativo del ingresante (talleres, cursos, tutorías, etc.)
Conclusión:
Debemos ser capaces de generar condiciones que atiendan a superar la real problemática que enfrentan hoy quienes desean ingresar a la Universidad. La situación de heterogeneidad a partir de los niveles de formación, situación social, procedencia, etc, son factores claves que posibilitan o frustran la continuidad de los estudios superiores. La organización de los sistemas de ingreso y de las currículas o ciclos iniciales de las carreras, son fundamentales para un buen trayecto del estudiante, que garantice procesos más equilibrados. El tránsito desde el ingreso y el primer año de la carrera de grado, debe ser apuntalado y acompañado de políticas que garanticen la inclusión y permanencia de los estudiantes y que abarquen básicamente los aspectos socioeconómicos y académicos, los cuales son fundamentales para un buen desempeño del estudiante.
Es nuestra responsabilidad como militantes de ésta organización política de base profundamente reformista, garantizar las igualdades y derechos que requiere la gestación de una Nación más justa y equitativa, desarrollada y auspiciosa. El conocimiento es un bien social, para todos y cada uno de los ciudadanos y nosotros somos hoy quienes tenemos la posibilidad de permitirles a muchos de aquellos que no pueden ver su derecho garantizado, de generar las oportunidades de un futuro mejor, generando en la Universidad los espacios necesarios para el abordaje de los temas trascendentales que permitan avizorar los reales problemas que aquejan a la educación superior y al sistema educativo en general. Las universidades son los espacios por excelencia donde se deben debatir estos temas y los órganos de gobierno de las mismas los que garanticen las políticas propias de una universidad inclusiva.
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Una visión Latinoamericana
Terminando la década de los 90 la Comisión Internacional sobre Educación, Equidad y Competitividad Económica en ALyC creada por la Corporación de Investigaciones para el Desarrollo (CINDE, 1995) tuvo el propósito de promover la calidad y desarrollo de la educación para mejorar la situación de desigualdad, pobreza, exclusión y la capacidad “competitiva” de la región.
El primer informe de situación y tendencias en la educación bajo el signo “El futuro está en juego” (PREAL, 1998) destacaba deficiencias serias en los sistemas educativos relacionados con la desigualdad, exclusión, pertinencia y calidad de la educación que incidían directamente en la competitividad de los países de la región latinoamericana. Entre los hallazgos del estudio que divulga el informe, se puede señalar que la desigualdad educativa se asociaba con: la poca calidad de la enseñanza vinculada a bajos niveles de aprendizaje y aprovechamiento de los estudiantes; la falta de criterios y estándares compartidos en relación con el rendimiento de los estudiantes; la insuficiencia de inversión de recursos públicos en la educación primaria y secundaria y la falta de instancias para dar seguimiento y la rendición de cuentas de los resultados educativos. Estas tendencias de pertinencia, baja calidad y efectividad en la educación (UNESCO, 1995) representan obstáculos que se le presentan a las sociedades para hacer la transición hacia el paradigma del aprendizaje permanente de una educación para todos a lo largo de la vida de los sistemas educativos de los países y para la construcción de sociedades del conocimiento (UNESCO, 2005).
Durante las últimas décadas el número de personas que acceden a la educación superior se ha incrementado en todos los países de la región. La matrícula del sector privado ha aumentado más que la de las instituciones públicas elevando la tasa de participación en el sector terciario a 19% (todavía menos de la mitad de la de los países desarrollados). Esta expansión se caracteriza por una distribución desigual de las oportunidades de acceso y participación. Por otro lado, no existe una relación lineal entre el nivel de desarrollo de los países y el nivel de expansión de la oferta de la educación superior (ingreso per cápita y tasa de crecimiento de las Inst. de Ed. Sup.) por lo cual el crecimiento se asocia con el crecimiento sostenido de los egresados de la educación secundaria, lo cual ha promovido una masificación de oferta orientada a satisfacer el incremento en demanda y mayor diversidad de educación superior, en particular por el sector privado. Finalmente, el aumento en la demanda responde al mayor valor que ha adquirido la educación superior en el mundo del trabajo técnico-profesional por la gran demanda de los empleadores por nuevos conocimientos y competencias relacionados con los requisitos de calificación y desempeño en el mundo del trabajo de la nueva economía que se caracteriza por la innovación, el uso intensivo del conocimiento y de las tecnologías.
Al considerar la desigualdad, el papel de la educación superior en estos tiempos es el de contribuir con el desarrollo de la sociedad del conocimiento y de las competencias y servicios que se necesitan de acuerdo con el contexto de cada época. La creación de conocimiento y su utilización en la producción de bienes y servicios; en la formación para el trabajo, la prestación de servicios, la participación ciudadana y en el liderazgo político han caracterizado el papel que juega la educación superior de nuestros tiempos.
Se propone proyectar la transformación de la educación superior a una nueva etapa, no desde los límites de la reforma existente, sino desde la ruptura que trae un nuevo paradigma del aprendizaje y gestión del conocimiento a lo largo de la vida, con responsabilidad social para construir sociedades de conocimiento inclusivas y un desarrollo sustentable. En el escenario alternativo, se comienza con la transición desde la “demanda de mercado por más educación superior” propia del escenario tendencial hacia la capacidad de crear una “oferta enfocada en las necesidades de conocimiento” de todos los sectores de la sociedad. Se parte de la premisa de que el futuro es un proceso que se puede influenciar y construir desde el presente de tal manera que el futuro no sea inexorable.
En el Horizonte 2021 la población de estudiantes de edad correspondiente a los estudios del nivel superior y grupos de edad adulta se incrementará notablemente. De acuerdo con las proyecciones demográficas para la región, se estima que la población en la región llegará alrededor de 600 millones de personas y el número de estudiantes en las Instituciones de Educación Superior a 20 millones (CEPAL, 2006). El gran desafío para la educación superior será, el cómo atender en forma adecuada el aumento en la demanda social por educación superior de acuerdo con las necesidades de conocimiento y servicios de la sociedad, garantizando a la vez, la inclusión, equidad e igualdad de condiciones en las oportunidades de estudio y superando la tendencia de repitencia y abandono de los estudios, muchas veces, por condiciones socioeconómicas.
La realidad del Sistema de Educación Superior Argentino: diagnóstico y propuestas para el debate
Es importante poder analizar, al menos en números, cómo la demanda por estudios superiores, por parte de los estudiantes secundarios, no se traduce en los indicadores de los primeros años en la universidad.
Así en promedio 8 de cada 10 estudiantes secundarios aspiran a continuar los estudios superiores pero solo 4 de ellos acceden y 2 continúan luego del primer año, así a la creciente intención de continuar estudios universitarios se le contrapone uno de los principales problemas que enfrentan hoy las universidades: “la deserción”. Los datos muestran que en el los últimos 5 años la retención cayó mas de un 20% en promedio en todo el país, siendo del 63.7% en 2004 y de solo el 39.10 en 2007. En consecuencia, podríamos decir que se desconoce el destino de casi un 60% de los alumnos inscriptos a las Universidad Públicas Argentinas.
Es decir que frente a esta fuerte expectativa que crea la universidad para la mayoría de los adolescentes, cabe a la misma una responsabilidad central en torno a la problemática de la deserción. Esta debe ser atendida ya que su desencadenante en frustración exacerba aún más las condiciones de postergación y marginalidad. Asegurar el ingreso a todos aquellos que posean capacidades actuales y/o potenciales para abordar los estudios superiores, atendiendo a las disparidades cognitivas en los puntos de partidas, significa afianzar los principios democratizadores e igualitarios, que tal vez solo hoy la educación puede brindar.
Plantear un sistema educativo que garantice la igualdad de oportunidades, que sea inclusivo y de excelencia, en las actuales condiciones económicas y educativas, significa un desafío mas que importante.
Distinguimos entonces, como problemática general de la Universidad - y como producto del acceso de masas - la heterogeneidad de los alumnos que recibe. No obstante, en nuestras universidades esta característica está más directamente vinculada a las diferencias socio-cognitivas ligadas a las prácticas de los alumnos en los trayectos de escolaridad previos.
En este sentido y tomando la idea de Ribeiro, la pérdida de la calidad académica estaría más vinculada con el acceso de alumnos con diferentes niveles de formación, de conocimientos y habilidades a una institución que mantiene similares patrones de funcionamiento que los de la universidad elitista, caracterizada por un alumnado más homogéneo. O también como sostiene Gregorio Weinberg, “la pérdida de calidad -relacionada con procesos de masificación- no tiene lugar por una derivación fatalista, sino porque no se adoptan las medidas para responder adecuada y eficientemente a los nuevos requerimientos”(Weinberg, 1974).
El debate acerca del ingreso a la Universidad, muchas veces es reducido a dos posiciones antagónicas definidas entre la selectividad para el mejoramiento (ingreso restringido) y la apertura para la democratización (ingreso directo) suponiendo relaciones directas entre la cantidad y la calidad, excelencia y equidad.
Desde un extremo, se argumenta que la “conveniencia” de utilizar mecanismos selectivos al ingreso está dada por la gran cantidad de estudiantes que acceden a la Universidad provocando una disminución en la calidad de los saberes. Y desde el otro, se sostiene que la “necesidad” del ingreso directo estaría relacionado con la democratización de la Universidad, aplicando principios de igualdad de oportunidades. Sin embargo, ambas posiciones planteadas en términos absolutos son igualmente insuficientes, ya que, aún cuando parecen contradecirse, se apoyan en criterios meritocráticos que suponen que los alumnos son los únicos responsables en el proceso de adquisición de los saberes universitarios.
Si bien es cierto que la restricción del ingreso está asociada a prácticas de selectividad social constituyendo un modo de garantizar la exclusividad educativa para determinados sectores, no puede ignorarse que la misma puede adoptar distintas formas y aún enmascararse detrás de posiciones “democratistas”.
En el otro extremo, no es menos cierto que el ingreso directo no necesariamente supone una mayor democratización de la educación, ya que la igualdad de oportunidades al acceso a los estudios superiores entraña puntos de partida desiguales y por lo tanto desiguales posibilidades de “éxito”. En los niveles previos se conjugan diferentes mecanismos que facilitan o dificultan los procesos de apropiación de conocimiento (económica, geográfica, cultural, social, etc.) determinando heterogeneidades en la población estudiantil y por lo tanto puntos de partida desiguales en el acceso a la educación superior. El nivel socio económico determina la formación que recibieron, así acorde al colegio que asiste los rendimientos disciplinares varían considerablemente. Estos factores socioculturales operan de condicionantes pero creemos que no son determinantes en la medida que se implementen estrategias diferentes en y por la diversidad.
Una tercera postura que permitiría salir de esta contradicción sería la de sostener una concepción más amplia de la igualdad de oportunidades la cual supondría la obligación de la propia Institución Educativa (Universidad) de brindar igualdad de posibilidades a los ingresantes en la adquisición de los saberes y competencias universitarias. Lo cual implica asumir responsablemente la concreción de políticas de acción positiva.
La tensión supuesta entre “cantidad” y “calidad” se diluye a partir de lo expuesto, y toma su lugar, como problema, el del reconocimiento de la “heterogeneidad” en la población que accede a la Universidad y el de su tratamiento institucional.
La “heterogeneidad” (cognitiva, social, cultural, etc) no es en sí misma problemática; implica el reconocimiento (hasta ahora no explicitado) de formaciones diversas anteriores a la entrada en la educación superior. A pesar de esa diversidad hay un común denominador que se ha acentuado en los últimos años: la distancia entre los requerimientos disciplinares universitarios (contenidos, competencias y hábitos de estudios) y los saberes adquiridos en el nivel anterior. Implícitamente este dato es abordado desde la Universidad como una carencia a superar mediante diferentes mecanismos de homogeneización, sin aceptar revisar las propuestas educativas del primer año a la luz de este nuevo escenario socio-educativo.
Por lo cual frente a este diagnóstico, podemos tomar tres estrategias: uno, implementar exámenes de ingreso, y que ingresen los mejores, dos, establecer sistemas de ingreso directos, todos ingresan y los que abandonan son responsabilidad exclusiva de cada estudiante por su fracaso, o bien implementar políticas que frente al diagnóstico de fuertes heterogeneidades existentes atiendan con políticas centralizadas, con el fin de incorporar los conocimientos necesarios para que los procesos no sean traumáticos y redunden en mejores índices de retención y por lo tanto en mayores tasas de graduación.
En esta última postura podemos afirmarnos, desde lo ideológico y lo programático, para proyectar estándares comunes a todas las universidades que nuestra organización proponga e implemente: diseñar programas de ingreso que, reconociendo las heterogeneidades en los puntos de partida y la necesidad de procesos de articulación de niveles como prerrequisito para la democratización del ingreso con calidad, se conviertan en niveladores e igualadores, permitiendo equiparar las diferencias de formación previa.
Los estatutos de las universidades públicas nacionales deben establecer en forma clara y contundente que se debe “asegurar el ingreso directo a la enseñanza universitaria atendiendo a las heterogeneidades preexistentes”, para borrar todo fantasma o duda sobre la idea que se tiene sobre el ingreso a las universidades y su diferencia con los sistemas de ingreso, tanto eliminatorios o nivelatorios.
Reafirmamos por ello los principios reformistas pero contextualizados a los desafíos actuales, considerar que la gratuidad y el ingreso directo son instrumentos democratizadores por excelencia no es erróneo, siempre que se disponga de estrategias diferenciadas para la apropiación del conocimiento en y por la diversidad.
Por ello, es que el Ingreso no debe ser considerado como un momento único sino como una secuencia de políticas y acciones concatenadas entre sí, en las que existen tres momentos identificables y sobre los cuáles es necesario diseñar las estrategias a implementar:
Momento 1. “Incluir para democratizar”
Las acciones con el último año del nivel secundario cobra relevancia en tanto constituyen momentos de decisión respecto a proyectos de vida. Muchos jóvenes egresados de la educación media provenientes de contextos socioculturales adversos, no visualizan la educación superior como un universo posible y por otro lado, para un porcentaje elevado de estos alumnos, la aprobación de los Cursos de Ingreso del nivel superior suele constituirse en un verdadero desafío. El trabajo con estudiantes y docentes resulta trascendente, a los efectos de poner en valor la continuidad de los estudios superiores, y procurar la reflexión crítica acerca del papel que el conocimiento científico desempeña con respecto al progreso de la humanidad y las posibilidades que trae aparejada la continuidad de los estudios superiores. Considerar a la educación superior como un universo posible permite ampliar las perspectivas profesionales futuras y promueve transformaciones valiosas en vistas a lograr la igualdad de oportunidades
En este sentido se proponen los siguientes objetivos
a.- Respecto a los alumnos
- Contribuir a superar las desigualdades en el acceso a la educación superior a través del desarrollo de orientaciones educativas y de apoyo curricular específico en las disciplinas previstas para el Ingreso a los ES, llevadas a cabo por los alumnos universitarios avanzados y destinadas a los alumnos de la escuela media/polimodal que aspiran a acceder a los ES.
- Promover la conformación de espacios de trabajo con alumnos de ambos niveles que se constituya en oportunidad de aprendizaje compartido.
- Favorecer la formación de profesionales comprometidos con la sociedad en la que se insertan en tanto, a través de sus actividades, responden a necesidades y demandas concretas de su comunidad.
- Contribuir a elevar la calidad educativa de los estudiantes universitarios mediante el desarrollo de una metodología de enseñanza y aprendizaje que permita la construcción de conocimientos a través de una práctica solidaria.
- Promover la continuidad de los estudios superiores en los alumnos de la escuela secundaria mediante la implementación de acciones referidas a la reflexión acerca del conocimiento y de la vida universitaria.
- Colaborar en la toma de decisiones respecto a la continuidad de los estudios superiores de los alumnos de la escuela secundaria mediante la difusión de la propuesta académica en materia de educación superior, visitas guiadas a las instituciones, asistencia a clases de primer año, charlas , cines debates, encuentro con responsables académicos.
b.- Respecto de los docentes:
- Propiciar espacios de reflexión y posterior acción sobre las propias prácticas docentes en relación con los modelos didácticos-pedagógicos y los contenidos necesarios para un proceso de transición de niveles menos traumático, a los efectos de impactar al interior de las instituciones secundarias y en los primeros años de los estudios superiores.
c. - Respecto de los contenidos y modelos pedagógicos:
- Diseñar propuestas temáticas, generales y disciplinares, que contemplen desde las necesidades planteadas por las exigencias curriculares de las carreras de la Universidad, y los contenidos requeridos para la conclusión de la escuela secundaria que repercuta en doble sentido, hacia mejores índices de graduación en el nivel secundario y mejores rendimientos en el ingreso a la Universidad.
- Propiciar un rol protagónico de la Universidad en la producción de propuestas, investigaciones e informes cualitativos orientadores de políticas generales destinadas a la transformación del sistema educativo.
Momento 2. “Articular para integrar”
Con el fin de suplir las disparidades de conocimientos y aptitudes, se pueden pensar Cursos Comunes para los ingresantes de todas las carreras con el propósito fundamental de posibilitar que los alumnos ingresantes posean una instancia de ambientación a la vida universitaria y accedan adecuadamente a un nuevo contexto de estudio, responsabilidades y actitudes, tendientes a propiciar un análisis reflexivo acerca de la Universidad y adquirir una visión Universal de las ciencias y las interrelaciones entre las diversas disciplinas científicas.
Estos cursos de formación general y transversal a todas las disciplinas debe buscar:
- Preparar a los alumnos en contenidos generales y en aquellos propios de los campos disciplinares específicos de las distintas carreras, desde una perspectiva orientada al tratamiento de contenidos considerados necesarios para el desarrollo de las carreras universitarias.
- Propiciar hábitos de estudio y disposiciones para el pensar que apunten a la autogestión.
- Ambientar a los alumnos a un nuevo modelo pedagógico institucional, lo que implica reconocer y trabajar en una propuesta a esos efectos en una diferente forma de abordaje epistemológico de los campos disciplinares; una actitud crítica y un reconocimiento de la provisoriedad de los conocimientos; una rutina de tareas diarias (cursado- dedicación al estudio- inscripciones a las materias; inscripciones a los cursos- búsqueda de información, trámites administrativos, etc) que requieren su planificación y su abordaje desde una actitud autónoma.
Además se pueden pensar cursos disciplinares específicos de materias afines a las diferentes carreras que recuperen contenidos indispensables para un mejor desempeño de los alumnos en las materias troncales de la carrera. Los contenidos de éstos últimos deben posibilitar a la gran heterogeneidad de ingresantes la posibilidad de incorporar las herramientas y nociones básicas para un adecuado desempeño en las materias curriculares iniciales de su carrera.
Los Sistemas de Inscripción Centralizados, la atención integral al ingresante y una muestra única y dinámica de las carreras, apoyado además con acciones de comunicación mediática de la oferta académica, como así también focalizando en escuelas, municipios y ferias dirigidas a estudiantes secundarios, se han convertido en mecanismos efectivos en cuanto a la orientación y final toma de decisión de los estudiantes.
Momento 3. “Acompañar para permanecer y egresar”
Bajo el análisis de que no son suficientes las políticas de mejoramiento en la instancia del ingreso para lograr mayor retención de los alumnos, se deben implementar políticas tendientes a evitar el desgranamiento en las etapas posteriores al ingreso.
Para esto último se pueden pensar algunas que se han ido implementando en diversas universidades, tanto argentinas como del exterior, cuyos resultados son altamente satisfactorios:
Para ello es fundamental:
- La generación de instancias remediales/tutoriales para aquellos alumnos que no han tenido un buen rendimiento en el ingreso, que aborden con responsabilidad las falencias producto de la diversidad en los modos de acceso al conocimiento previo a la Universidad y de los diferentes tiempos de aprendizaje. Se debe favorecer la toma de conciencia reflexiva por parte de los ingresantes sobre las propias dificultades a los efectos de propiciar procesos de búsqueda y comprensión de los saberes requeridos.
- El desarrollo de políticas de estructuración de la currícula en base a ciclos, tendiente a otorgar certificaciones que acrediten el cumplimiento de los primeros ciclos de la carrera de grado, con el objetivo de facilitar el reconocimiento de un recorrido curricular en familias de carreras y dar al alumno que, por determinadas circunstancias, se vea obligado a suspender sus estudios, la posibilidad de retomarlos en la misma o en otra unidad académica afín. Esta certificación también posibilita la movilidad de estudiantes entre distintas Universidades y el acceso a una mayor y más diversificada oferta de formación general y un reconocimiento de formación básica para quienes optan por no continuar o suspender la carrera e incorporarse al mercado de trabajo.
- La creación y/o fortalecimiento de Programas de Apoyo a los Ciclos Iniciales de las Carreras de Grado con el objetivo de priorizar la asignación de docentes/tutores y optimizar los recursos en infraestructura existente en aulas, laboratorios y bibliotecas, indispensables para asegurar la calidad de la enseñanza en las carreras de grado.
- La implementación de programas tendientes a la formación inicial de estudiantes avanzados en docencia universitaria a través de tutorías para el Apoyo al ingreso y permanencia en los ciclos iniciales; así como incrementar los cargos de ayudantes alumnos. La incorporación de estudiantes, a través de tutorías en el momento del ingreso y becas de iniciación docente en los primeros años de las carreras resulta una interesante experiencia en varios sentidos: facilita la incorporación a la vida universitaria por el traslado de experiencia de pares alumnos avanzados, constituye una muy interesante experiencia de iniciación en el ejercicio de la docencia y por el otro resulta un eficaz instrumento de apoyo-acompañamiento disciplinar para los alumnos que no tengan un buen rendimiento en los Cursos de Articulación y/o en las primeras materias.
- El análisis de los regímenes de correlatividades de modo de determinar las congruencias o no entre los contenidos de las diferentes asignaturas, que en general tienden a presentar grados considerables de rigidez.
- El diseño de estrategias didácticas- pedagógicas tendientes a abordar un estudiantado heterogéneo y con tiempos de aprendizaje diferentes
- La mayor asignación de recursos docentes para las asignaturas del primer año a los efectos de focalizar la atención en la problemática del primer año de acuerdo a la cantidad de alumnos que se debe atender y al tipo de tratamiento que se debe otorgar a la enseñanza de una masa estudiantil heterogénea.
- La profundización de políticas de Bienestar Estudiantil (becas de ayuda económica, residencias estudiantiles, subsidios, comedores, cobertura en salud, etc.);
-La creación de instancias de asistencia pedagógica como asimismo la orientación y seguimiento educativo del ingresante (talleres, cursos, tutorías, etc.)
Conclusión:
Debemos ser capaces de generar condiciones que atiendan a superar la real problemática que enfrentan hoy quienes desean ingresar a la Universidad. La situación de heterogeneidad a partir de los niveles de formación, situación social, procedencia, etc, son factores claves que posibilitan o frustran la continuidad de los estudios superiores. La organización de los sistemas de ingreso y de las currículas o ciclos iniciales de las carreras, son fundamentales para un buen trayecto del estudiante, que garantice procesos más equilibrados. El tránsito desde el ingreso y el primer año de la carrera de grado, debe ser apuntalado y acompañado de políticas que garanticen la inclusión y permanencia de los estudiantes y que abarquen básicamente los aspectos socioeconómicos y académicos, los cuales son fundamentales para un buen desempeño del estudiante.
Es nuestra responsabilidad como militantes de ésta organización política de base profundamente reformista, garantizar las igualdades y derechos que requiere la gestación de una Nación más justa y equitativa, desarrollada y auspiciosa. El conocimiento es un bien social, para todos y cada uno de los ciudadanos y nosotros somos hoy quienes tenemos la posibilidad de permitirles a muchos de aquellos que no pueden ver su derecho garantizado, de generar las oportunidades de un futuro mejor, generando en la Universidad los espacios necesarios para el abordaje de los temas trascendentales que permitan avizorar los reales problemas que aquejan a la educación superior y al sistema educativo en general. Las universidades son los espacios por excelencia donde se deben debatir estos temas y los órganos de gobierno de las mismas los que garanticen las políticas propias de una universidad inclusiva.
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07 mayo 2009
POSICION DE LA FUA FRENTE A LAS PROPUESTAS DE CREACION DE NUEVAS UNIVERSIDADES
Ayer Miércoles 6 de mayo la Comisión de Educación de la H C de Diputados de la Nación aprobó por unanimidad de los miembros presentes (14 de 30 miembros), el dictamen para la creación de 4 nuevas universidades nacionales.
Tres de ellas, la Univ. Nac. de Avellaneda, (Provincia de Buenos Aires), Univ. Nac. del Oeste (con sede en Merlo Provincia de Buenos Aires) y Univ. Nac. de Villa Mercedes (Provincia de San Luis); ya contaban con media sanción de Senadores y deberán pasar ahora por la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados para ya ser tratadas en Sesión Ordinaria de la Cámara para su probación definitiva.
Mientras que la cuarta propuesta Univ. Nac. de Moreno (también en la Provincia de Buenos Aires), requiere para su aprobación, además de la media sanción de diputados, el tratamiento en la Cámara Alta. .
La FUA no está en desacuerdo con la creación de nuevas instituciones educativas, sino muy por el contrario defiende el derecho a la educación en todos sus niveles considerando ésta como un bien público y un derecho social. Sí consideramos imprescindible velar por los derechos de los estudiantes y de todos los ciudadanos, garantizando niveles de calidad mínimos acordes a las exigencias de una institución de este nivel.
Hoy La creación de estas nuevas universidades no parece certificar estas exigencias, ni el plano legislativo, por carecer varias de ellas de los requisitos indispensables que impone la ley vigente tales como un dictamen del CIN al respecto y un estudio detallado de factibilidad que avale la nueva propuesta. Tampoco en el plano de planificación de un sistema de educación integrado, ya que no se tiene en cuenta cuestiones fundamentales como la superposición de las ofertas y la real demanda existente en las zonas en que se crearán las nuevas universidades (esto es particularmente evidente en el caso de la Universidad Nacional de Villa Mercedes en la Provincia de San Luís)
Por otra parte es imprescindible hacer mención a la ya delicada situación presupuestaria en la que se encuentra el Sistema Universitario Nacional (con un total de 40 universidades nacionales, 7 Institutos Universitarios estatales y una universidad provincial) a la que se sumarian estas nuevas cuatro universidades.
Por último, pero para nada menos importante, no podemos dejar de repudiar sobre el momento en que se están aprobando estas nuevas casas de estudio previo a una contienda electoral y en respuesta clara a las demandas de determinados “caudillos del oficialismo” con peso político en las regiones en donde se crearían las instituciones.
Finalmente, y como lo expresáramos en la comisión, habiendo sendos proyectos para derogar la LES y sancionar una nueva legislación, que incorpore principios básicos y fundamentales acerca de la Educación Superior en nuestro país, debemos previamente saldar este debate y contar con las herramientas necesarias y apropiadas para que las nuevas instituciones que se creen lo hagan al calor de una Ley acorde con los nuevos paradigmas educativos y despojada de los matices neoliberales que impregnan a la que se encuentra en vigencia.
Como representantes del moviendo estudiantil universitario no podemos quedar ajenos a esta situación y denunciar sobre que base se asientan los mecanismos en función de los cuales se diseñan y aprueban proyectos que benefician a unos pocos, poniendo en vilo el axioma de calidad, pertinencia, equidad y sustentabilidad del sistema universitario argentino
--
> FEDERACIÓN UNIVERSITARIA ARGENTINA <
Pablo Domenichini | Presidente
Emiliano Bastia | Vice Presidente
presidencia.fua@gmail.com
Av. Córdoba 2122 - Capital Federal (cp:C1120AAQ)
Buenos Aires - Argentina
Tres de ellas, la Univ. Nac. de Avellaneda, (Provincia de Buenos Aires), Univ. Nac. del Oeste (con sede en Merlo Provincia de Buenos Aires) y Univ. Nac. de Villa Mercedes (Provincia de San Luis); ya contaban con media sanción de Senadores y deberán pasar ahora por la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados para ya ser tratadas en Sesión Ordinaria de la Cámara para su probación definitiva.
Mientras que la cuarta propuesta Univ. Nac. de Moreno (también en la Provincia de Buenos Aires), requiere para su aprobación, además de la media sanción de diputados, el tratamiento en la Cámara Alta. .
La FUA no está en desacuerdo con la creación de nuevas instituciones educativas, sino muy por el contrario defiende el derecho a la educación en todos sus niveles considerando ésta como un bien público y un derecho social. Sí consideramos imprescindible velar por los derechos de los estudiantes y de todos los ciudadanos, garantizando niveles de calidad mínimos acordes a las exigencias de una institución de este nivel.
Hoy La creación de estas nuevas universidades no parece certificar estas exigencias, ni el plano legislativo, por carecer varias de ellas de los requisitos indispensables que impone la ley vigente tales como un dictamen del CIN al respecto y un estudio detallado de factibilidad que avale la nueva propuesta. Tampoco en el plano de planificación de un sistema de educación integrado, ya que no se tiene en cuenta cuestiones fundamentales como la superposición de las ofertas y la real demanda existente en las zonas en que se crearán las nuevas universidades (esto es particularmente evidente en el caso de la Universidad Nacional de Villa Mercedes en la Provincia de San Luís)
Por otra parte es imprescindible hacer mención a la ya delicada situación presupuestaria en la que se encuentra el Sistema Universitario Nacional (con un total de 40 universidades nacionales, 7 Institutos Universitarios estatales y una universidad provincial) a la que se sumarian estas nuevas cuatro universidades.
Por último, pero para nada menos importante, no podemos dejar de repudiar sobre el momento en que se están aprobando estas nuevas casas de estudio previo a una contienda electoral y en respuesta clara a las demandas de determinados “caudillos del oficialismo” con peso político en las regiones en donde se crearían las instituciones.
Finalmente, y como lo expresáramos en la comisión, habiendo sendos proyectos para derogar la LES y sancionar una nueva legislación, que incorpore principios básicos y fundamentales acerca de la Educación Superior en nuestro país, debemos previamente saldar este debate y contar con las herramientas necesarias y apropiadas para que las nuevas instituciones que se creen lo hagan al calor de una Ley acorde con los nuevos paradigmas educativos y despojada de los matices neoliberales que impregnan a la que se encuentra en vigencia.
Como representantes del moviendo estudiantil universitario no podemos quedar ajenos a esta situación y denunciar sobre que base se asientan los mecanismos en función de los cuales se diseñan y aprueban proyectos que benefician a unos pocos, poniendo en vilo el axioma de calidad, pertinencia, equidad y sustentabilidad del sistema universitario argentino
--
> FEDERACIÓN UNIVERSITARIA ARGENTINA <
Pablo Domenichini | Presidente
Emiliano Bastia | Vice Presidente
presidencia.fua@gmail.com
Av. Córdoba 2122 - Capital Federal (cp:C1120AAQ)
Buenos Aires - Argentina
01 mayo 2009
Documento presentado por la FUA, en la convocatoria al debate realizada el 28/4 en el Senado de la Nacion
Convocatoria al debate:
“En búsqueda de consensos hacia una Nueva ley de Educación Superior”.
La reforma de la Ley que regula el Sistema de Educación Superior Argentino es y viene siendo uno de los reclamos centrales del movimiento estudiantil como así también de muchos actores internos y externos del sistema educativo.
En los últimos años se ha generado un amplio consenso en torno a la necesidad de derogar la LES. Varios legisladores de diferentes partidos políticos han presentado proyectos alternativos a la ley vigente y hoy contamos aquí con algunos de sus autores.
Desde la Federación Universitaria Argentina, asumimos el compromiso de iniciar espacios de debate necesarios para arribar a la construcción de acuerdos que prioricen las coincidencias por sobre las diferencias en todos los proyectos presentados y podamos sancionar una Nueva LES que contemple los reclamos de todos los sectores y garantice la calidad académica de la Educación Superior en la Argentina. Es prioritario, a nuestro entender, generar este nuevo marco legal que nos permita contar con las herramientas necesarias para dar de manera integral discusiones de trascendencia, como lo es por ejemplo, la creación de nuevas Universidades, tema que consideramos desacertado abordar mientras esté vigente la actual Ley.
Planteamos también aquí los reclamos históricos del movimiento estudiantil, con el convencimiento de que lejos de ser reclamos sectoriales, pasan a ser nuestro aporte a este proceso que creemos, debe ser de construcción colectiva y plural.
Porque solo el compromiso y la suma de voluntades hará posible superar los retos, renovamos aquí, una vez más, nuestro eterno compromiso, nuestra incasable militancia y nuestra irrenunciable lucha en defensa de más y mejor Educación Pública para todos los ciudadanos argentinos.
Es indispensable que la nueva LES refleje los principios de la Reforma Universitaria de 1918.
La gratuidad de la enseñanza y el ingreso libre deben seguir siendo el principal motor de la movilidad social en nuestro país.
La libertad de cátedra como principio rector que garantice la pluralidad de ideas como así también el pensamiento critico
La extensión universitaria para reencontrarnos con nuestra razón de ser, la sociedad que nos sustenta.
La autonomía universitaria como principio inalienable garantizado en nuestra constitución nacional y pisoteado por la ley vigente
El cogobierno cuatripartito, como garantía del reconocimiento de los claustros que participan activamente de la vida universitaria que contemple la igualdad docente estudiantil en los órganos de cogobierno.
Eliminación de las acreditaciones externas con fines competitivos y la creación de órganos autoevaluadores para el mejoramiento de la calidad.
Políticas activas que garanticen la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo.
Propuestas concretas de bienestar estudiantil para generar más inclusión como becas, comedores, alojamientos, entre otros.
Garantizar la calidad académica y romper con la visión mercantilista de la Educación, Los estudiantes queremos una Universidad de mayorías, con espíritu crítico que aporte a la construcción de un modelo plural e inclusivo para nuestro país y toda la región.
Incentivos a la investigación docente y estudiantil con el objetivo de realizar aportes trascendentales en la generación de soluciones concretas a los problemas de hoy y mañana.
Proponemos la conformación de este Foro convocando a todos los miembros de la comunidad universitaria, a legisladores nacionales y sus asesores en materia educativa, al ministerio de educación y a los representantes de los gremios docente y no docente para iniciar el debate.
Agradecemos la presencia de los representantes del pueblo, y los comprometemos a llevar las conclusiones de este proceso de deliberación al seno del Congreso de la Nación.
El primer gran punto de consenso de los proyectos de ley que tienen estado parlamentario, es la concepción de la Educación Superior como un bien social, despojándola de los matices mercantilistas marcadas en la LES vigente. Sólo partiendo de ésta concepción es que la educación podrá alcanzar sus objetivos prioritarios como la democratización del conocimiento y la generación de igualdad y equidad social.
Otro gran punto de encuentro es el establecimiento claro y preciso de la gratuidad de la enseñanza de grado. Esto es una necesidad crucial para garantizar un modelo educativo inclusivo y de masas, pero sin dudas es insuficiente. También es importante la generación de políticas que apelen a solucionar los inconvenientes de la permanencia de los estudiantes en el sistema, generando políticas serias de bienestar estudiantil, punto que es tomado en cuenta en todos los proyectos.
El ingreso irrestricto es otro acuerdo fundamental, como demostración de grandes desacuerdos superados, hoy todos defendemos el derecho inalienable de garantizar la igualdad de posibilidades para todos los ciudadanos de nuestro país.
Todos los proyectos reconocen a los centros de estudiantes, las federaciones regionales y a la propia Federación Universitaria Argentina como entidades de representación gremial del movimiento estudiantil, además de incorporar a la FUA y los demás gremios (docente y no docente) a los órganos de control y regulación del sistema.
En términos generales los proyectos plantean la necesidad de generar mecanismos para la formación docente como lo son los postgrados gratuitos, concursos abiertos y periódicos como modo de acceso y permanencia en la carrera docente, como también la implementación de pautas para la incorporación de jóvenes graduados a la misma.
Los proyectos instituyen como misión fundamental de las instituciones educativas la extensión al medio social, entendiendo a la misma como una herramienta necesaria para la aprehensión social del conocimiento, la ciencia y la cultura. Se hace hincapié en la creación y fortalecimiento de redes interinstitucionales y en la incorporación al grado del voluntariado como una práctica de formación en el terreno social de los educandos.
Asimismo, se concibe a la Investigación como una funcion sustancial de las casas de altos estudios, estableciendo la necesidad de articular a nivel institucional y gubernamental, como así también de vincularla con el desarrollo de las ciencias a nivel mundial.
En todos los casos la Autarquía y la responsabilidad del Estado con el financiamiento de la Educación Superior son principios que se plasman claramente, incluso algunos promueven el establecimiento de porcentajes mínimos del PBI para ser destinados al financiamiento de la Educación Superior.
Se reconoce el principio de la Autonomía de la Universidades Públicas, en clara consonancia a lo establecido por la Constitución Nacional, reconociendo la potestad de dictar sus estatutos, órganos de gobierno y conformación de los mismos, planes de estudios, programas de investigación, otorgar grados académicos y títulos habilitantes, entre otros. De todos modos, será éste uno de los puntos en los que el debate y el consenso serán más complejos, puesto que la simple incorporación de un adjetivo al término puede alterar todo su alcance y significancia.
Acerca del Cogobierno se establece la integración de los mismos por todos los claustros universitarios (Docentes, Estudiantes, Graduados y No docentes),pero entendemos que arribar a un consenso en este principio demandará de un debate profundo. Consideramos que la nueva ley no debe establecer ni máximos ni mínimos para la representatividad porcentual de ninguno de los claustros, ésa es potestad que otorga la Autonomía a cada Institución.
En todos los proyectos se plantea la relevancia de la Autoevaluación y de la evaluación desde el Estado para el mejoramiento de la excelencia académica. Todos plantean la transformación de la CONEAU en Consejos, comisiones, etc, modificando algunos de los proyectos sustancialmente su composición y no haciéndolo otros. Tampoco encontramos grandes coincidencias en cuanto a su funcionamiento y atribuciones, por lo que entendemos que será éste otro de los temas en donde el debate debe encontrar puntos en común.
Acerca de la creación de nuevas universidades y de la instalación de universidades privadas, no encontramos grandes puntos de acuerdo entre los diferentes proyectos, pero no queremos dejar de mencionar ni abordar nuestro punto de vista acerca de ésta cuestión. En la actualidad existen 11 proyectos de creación de Universidades Nacionales, lo cual éste nos preocupa seriamente.
No se trata de un desacuerdo con la creación de nuevas instituciones educativas, muy por el contrario, consideramos imprescindible para ello contar con la garantía de una Nueva Ley de Educación Superior que marque las pautas de los procesos de creación de Universidades que cuenten con los estudios de factibilidad y los análisis de necesidad pertinentes, como así también de garantizar el presupuesto para su funcionamiento. Hoy, las universidades se ven sumidas en un ahogo presupuestario.
Consideramos que el desafío es sancionar una nueva LES que demuestre la voluntad del Estado de tomar a la Educación como una prioridad en la agenda. Es por esto, que proponemos este Foro de discusión, para que entre todos podamos obtener una nueva Ley de Educación, que contemple los principios básicos de la Educación Superior en la Argentina.
“En búsqueda de consensos hacia una Nueva ley de Educación Superior”.
La reforma de la Ley que regula el Sistema de Educación Superior Argentino es y viene siendo uno de los reclamos centrales del movimiento estudiantil como así también de muchos actores internos y externos del sistema educativo.
En los últimos años se ha generado un amplio consenso en torno a la necesidad de derogar la LES. Varios legisladores de diferentes partidos políticos han presentado proyectos alternativos a la ley vigente y hoy contamos aquí con algunos de sus autores.
Desde la Federación Universitaria Argentina, asumimos el compromiso de iniciar espacios de debate necesarios para arribar a la construcción de acuerdos que prioricen las coincidencias por sobre las diferencias en todos los proyectos presentados y podamos sancionar una Nueva LES que contemple los reclamos de todos los sectores y garantice la calidad académica de la Educación Superior en la Argentina. Es prioritario, a nuestro entender, generar este nuevo marco legal que nos permita contar con las herramientas necesarias para dar de manera integral discusiones de trascendencia, como lo es por ejemplo, la creación de nuevas Universidades, tema que consideramos desacertado abordar mientras esté vigente la actual Ley.
Planteamos también aquí los reclamos históricos del movimiento estudiantil, con el convencimiento de que lejos de ser reclamos sectoriales, pasan a ser nuestro aporte a este proceso que creemos, debe ser de construcción colectiva y plural.
Porque solo el compromiso y la suma de voluntades hará posible superar los retos, renovamos aquí, una vez más, nuestro eterno compromiso, nuestra incasable militancia y nuestra irrenunciable lucha en defensa de más y mejor Educación Pública para todos los ciudadanos argentinos.
Es indispensable que la nueva LES refleje los principios de la Reforma Universitaria de 1918.
La gratuidad de la enseñanza y el ingreso libre deben seguir siendo el principal motor de la movilidad social en nuestro país.
La libertad de cátedra como principio rector que garantice la pluralidad de ideas como así también el pensamiento critico
La extensión universitaria para reencontrarnos con nuestra razón de ser, la sociedad que nos sustenta.
La autonomía universitaria como principio inalienable garantizado en nuestra constitución nacional y pisoteado por la ley vigente
El cogobierno cuatripartito, como garantía del reconocimiento de los claustros que participan activamente de la vida universitaria que contemple la igualdad docente estudiantil en los órganos de cogobierno.
Eliminación de las acreditaciones externas con fines competitivos y la creación de órganos autoevaluadores para el mejoramiento de la calidad.
Políticas activas que garanticen la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo.
Propuestas concretas de bienestar estudiantil para generar más inclusión como becas, comedores, alojamientos, entre otros.
Garantizar la calidad académica y romper con la visión mercantilista de la Educación, Los estudiantes queremos una Universidad de mayorías, con espíritu crítico que aporte a la construcción de un modelo plural e inclusivo para nuestro país y toda la región.
Incentivos a la investigación docente y estudiantil con el objetivo de realizar aportes trascendentales en la generación de soluciones concretas a los problemas de hoy y mañana.
Proponemos la conformación de este Foro convocando a todos los miembros de la comunidad universitaria, a legisladores nacionales y sus asesores en materia educativa, al ministerio de educación y a los representantes de los gremios docente y no docente para iniciar el debate.
Agradecemos la presencia de los representantes del pueblo, y los comprometemos a llevar las conclusiones de este proceso de deliberación al seno del Congreso de la Nación.
El primer gran punto de consenso de los proyectos de ley que tienen estado parlamentario, es la concepción de la Educación Superior como un bien social, despojándola de los matices mercantilistas marcadas en la LES vigente. Sólo partiendo de ésta concepción es que la educación podrá alcanzar sus objetivos prioritarios como la democratización del conocimiento y la generación de igualdad y equidad social.
Otro gran punto de encuentro es el establecimiento claro y preciso de la gratuidad de la enseñanza de grado. Esto es una necesidad crucial para garantizar un modelo educativo inclusivo y de masas, pero sin dudas es insuficiente. También es importante la generación de políticas que apelen a solucionar los inconvenientes de la permanencia de los estudiantes en el sistema, generando políticas serias de bienestar estudiantil, punto que es tomado en cuenta en todos los proyectos.
El ingreso irrestricto es otro acuerdo fundamental, como demostración de grandes desacuerdos superados, hoy todos defendemos el derecho inalienable de garantizar la igualdad de posibilidades para todos los ciudadanos de nuestro país.
Todos los proyectos reconocen a los centros de estudiantes, las federaciones regionales y a la propia Federación Universitaria Argentina como entidades de representación gremial del movimiento estudiantil, además de incorporar a la FUA y los demás gremios (docente y no docente) a los órganos de control y regulación del sistema.
En términos generales los proyectos plantean la necesidad de generar mecanismos para la formación docente como lo son los postgrados gratuitos, concursos abiertos y periódicos como modo de acceso y permanencia en la carrera docente, como también la implementación de pautas para la incorporación de jóvenes graduados a la misma.
Los proyectos instituyen como misión fundamental de las instituciones educativas la extensión al medio social, entendiendo a la misma como una herramienta necesaria para la aprehensión social del conocimiento, la ciencia y la cultura. Se hace hincapié en la creación y fortalecimiento de redes interinstitucionales y en la incorporación al grado del voluntariado como una práctica de formación en el terreno social de los educandos.
Asimismo, se concibe a la Investigación como una funcion sustancial de las casas de altos estudios, estableciendo la necesidad de articular a nivel institucional y gubernamental, como así también de vincularla con el desarrollo de las ciencias a nivel mundial.
En todos los casos la Autarquía y la responsabilidad del Estado con el financiamiento de la Educación Superior son principios que se plasman claramente, incluso algunos promueven el establecimiento de porcentajes mínimos del PBI para ser destinados al financiamiento de la Educación Superior.
Se reconoce el principio de la Autonomía de la Universidades Públicas, en clara consonancia a lo establecido por la Constitución Nacional, reconociendo la potestad de dictar sus estatutos, órganos de gobierno y conformación de los mismos, planes de estudios, programas de investigación, otorgar grados académicos y títulos habilitantes, entre otros. De todos modos, será éste uno de los puntos en los que el debate y el consenso serán más complejos, puesto que la simple incorporación de un adjetivo al término puede alterar todo su alcance y significancia.
Acerca del Cogobierno se establece la integración de los mismos por todos los claustros universitarios (Docentes, Estudiantes, Graduados y No docentes),pero entendemos que arribar a un consenso en este principio demandará de un debate profundo. Consideramos que la nueva ley no debe establecer ni máximos ni mínimos para la representatividad porcentual de ninguno de los claustros, ésa es potestad que otorga la Autonomía a cada Institución.
En todos los proyectos se plantea la relevancia de la Autoevaluación y de la evaluación desde el Estado para el mejoramiento de la excelencia académica. Todos plantean la transformación de la CONEAU en Consejos, comisiones, etc, modificando algunos de los proyectos sustancialmente su composición y no haciéndolo otros. Tampoco encontramos grandes coincidencias en cuanto a su funcionamiento y atribuciones, por lo que entendemos que será éste otro de los temas en donde el debate debe encontrar puntos en común.
Acerca de la creación de nuevas universidades y de la instalación de universidades privadas, no encontramos grandes puntos de acuerdo entre los diferentes proyectos, pero no queremos dejar de mencionar ni abordar nuestro punto de vista acerca de ésta cuestión. En la actualidad existen 11 proyectos de creación de Universidades Nacionales, lo cual éste nos preocupa seriamente.
No se trata de un desacuerdo con la creación de nuevas instituciones educativas, muy por el contrario, consideramos imprescindible para ello contar con la garantía de una Nueva Ley de Educación Superior que marque las pautas de los procesos de creación de Universidades que cuenten con los estudios de factibilidad y los análisis de necesidad pertinentes, como así también de garantizar el presupuesto para su funcionamiento. Hoy, las universidades se ven sumidas en un ahogo presupuestario.
Consideramos que el desafío es sancionar una nueva LES que demuestre la voluntad del Estado de tomar a la Educación como una prioridad en la agenda. Es por esto, que proponemos este Foro de discusión, para que entre todos podamos obtener una nueva Ley de Educación, que contemple los principios básicos de la Educación Superior en la Argentina.
14 abril 2009
Franja Morada, frente a las candidaturas testimoniales
“Los que no recibieron el mensaje”
Una vez mas el Justicialismo y sus aliados hacen gala de su poco apego a las reglas de juego impuestas por nuestra democracia. A decir verdad y para ser justos, no podemos endilgarle esta vez toda la responsabilidad a la facción peronista que gobierna, propiamente conocida como “Kirchnerismo”, sino que, debemos hacer extensiva la responsabilidad por este manoseo institucional a quienes hoy se hacen llamar “PJ disidente” (por mas que la disidencia de algunos sea convenientemente muy reciente) y a sus aliados del PRO.
Quizás los sucesos de los últimos días que han conmovido a toda la sociedad, o tal vez el bárbaro manotazo de ahogado que implica la implementación de las mentadas “candidaturas testimoniales” en el mayor distrito electoral del país, hayan logrado llamar la atención acerca de lo escandaloso de algunas practicas que hasta hace poco eran imperceptibles.
Probablemente estemos frente a una de esas oportunidades únicas en la historia política de nuestro país, en que todo puede clarificarse y mostrar de cara a la sociedad quienes en verdad son los actores que pretenden introducir los cambios que necesita nuestra sociedad , y quienes en verdad son mas de lo mismo, aunque con un discurso mas elegante y mesurado.
Decir que es una estafa a la voluntad popular el hecho de presentarse a competir por una banca en el congreso nacional, la cual se sabe de antemano que no será ocupada, es quizás hasta un calificativo demasiado tenue pero describe correctamente a la conducta. Ahora bien, si pensamos así de esta cuestión, no deberíamos permitir que intenten algunos excusarse de otra conductas igual de deleznables tales como: aceptar una candidatura para el mismo cargo que se esta ejerciendo, cuando aun restan dos años (la mitad del periodo) para que termine el mandato, como es el caso del “peronista disidente” y ex gobernador de Bs. As, Felipe Sola; o como por ejemplo el caso de la Vice Jefa de Gobierno de la Ciudad de Bs., As. Quien fuera electa por el voto popular para desempeñar una función y a la mitad del mandato por cuestiones meramente electoralistas abandona la misma para competir por una banca en la cámara de diputado de la nación, y claro esta, que esto nunca les fue anticipado a quienes depositaron su confianza en las urnas hace dos años, en quienes decían llegar para cambiar a la política.
Frente a este oprobioso escenario, los jóvenes que militamos en el partido que nació al calor de la lucha por las instituciones democráticas, los que tenemos el orgullo de pertenecer al mismo partido del hombre que fue el artífice de la consolidación democrática en la Argentina, y cuya desaparición física logro que los argentinos recordáramos que tan valiosa es la vida en democracia, nosotros los Jóvenes del Radicalismo humildemente les pedimos a todos los hombres y mujeres que soñamos con un país mejor, a manifestarnos con todas nuestras fuerzas frente a esta manipulación miserable de las instituciones democráticas, pero también le pedimos al Poder Judicial, que cumpla con el deber de resguardar la institucionalidad y no permita el avance de este atropello.
Pero si aun así esto prosperara, todavía tenemos en nuestras manos una herramienta aun más poderosa, el voto popular, pues entonces hagamos lo que tenemos que hacer para que el 28 de junio, quienes no recibieron el mensaje que les dio el pueblo argentino en las últimas semanas, lo reciban inexorablemte en las urnas.
Mesa Nacional de Franja Morada.
Abril de 2009
Una vez mas el Justicialismo y sus aliados hacen gala de su poco apego a las reglas de juego impuestas por nuestra democracia. A decir verdad y para ser justos, no podemos endilgarle esta vez toda la responsabilidad a la facción peronista que gobierna, propiamente conocida como “Kirchnerismo”, sino que, debemos hacer extensiva la responsabilidad por este manoseo institucional a quienes hoy se hacen llamar “PJ disidente” (por mas que la disidencia de algunos sea convenientemente muy reciente) y a sus aliados del PRO.
Quizás los sucesos de los últimos días que han conmovido a toda la sociedad, o tal vez el bárbaro manotazo de ahogado que implica la implementación de las mentadas “candidaturas testimoniales” en el mayor distrito electoral del país, hayan logrado llamar la atención acerca de lo escandaloso de algunas practicas que hasta hace poco eran imperceptibles.
Probablemente estemos frente a una de esas oportunidades únicas en la historia política de nuestro país, en que todo puede clarificarse y mostrar de cara a la sociedad quienes en verdad son los actores que pretenden introducir los cambios que necesita nuestra sociedad , y quienes en verdad son mas de lo mismo, aunque con un discurso mas elegante y mesurado.
Decir que es una estafa a la voluntad popular el hecho de presentarse a competir por una banca en el congreso nacional, la cual se sabe de antemano que no será ocupada, es quizás hasta un calificativo demasiado tenue pero describe correctamente a la conducta. Ahora bien, si pensamos así de esta cuestión, no deberíamos permitir que intenten algunos excusarse de otra conductas igual de deleznables tales como: aceptar una candidatura para el mismo cargo que se esta ejerciendo, cuando aun restan dos años (la mitad del periodo) para que termine el mandato, como es el caso del “peronista disidente” y ex gobernador de Bs. As, Felipe Sola; o como por ejemplo el caso de la Vice Jefa de Gobierno de la Ciudad de Bs., As. Quien fuera electa por el voto popular para desempeñar una función y a la mitad del mandato por cuestiones meramente electoralistas abandona la misma para competir por una banca en la cámara de diputado de la nación, y claro esta, que esto nunca les fue anticipado a quienes depositaron su confianza en las urnas hace dos años, en quienes decían llegar para cambiar a la política.
Frente a este oprobioso escenario, los jóvenes que militamos en el partido que nació al calor de la lucha por las instituciones democráticas, los que tenemos el orgullo de pertenecer al mismo partido del hombre que fue el artífice de la consolidación democrática en la Argentina, y cuya desaparición física logro que los argentinos recordáramos que tan valiosa es la vida en democracia, nosotros los Jóvenes del Radicalismo humildemente les pedimos a todos los hombres y mujeres que soñamos con un país mejor, a manifestarnos con todas nuestras fuerzas frente a esta manipulación miserable de las instituciones democráticas, pero también le pedimos al Poder Judicial, que cumpla con el deber de resguardar la institucionalidad y no permita el avance de este atropello.
Pero si aun así esto prosperara, todavía tenemos en nuestras manos una herramienta aun más poderosa, el voto popular, pues entonces hagamos lo que tenemos que hacer para que el 28 de junio, quienes no recibieron el mensaje que les dio el pueblo argentino en las últimas semanas, lo reciban inexorablemte en las urnas.
Mesa Nacional de Franja Morada.
Abril de 2009
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